16
Jue, Sep

Por: Cortesía

Cultura

Perseverance inicia su búsqueda de signos de vida en Marte

Flujos de agua antiguos y restos de formas de vida pasadas son algunas de las evidencias que podría encontrar Perseverance en Marte.

En febrero de 2021, el Rover Perseverance de la NASA llegó a la superficie de Marte. Nunca antes se había logrado un aterrizaje de esa envergadura en el Planeta Rojo. Hoy, después de varios meses de exploración marciana, el robot empezó sus investigaciones de señales de vida en la superficie.

Actividad microbiana pasada

Pasaron varias semanas de pruebas antes de que Perseverance pudiera empezar su búsqueda de señales de vida en Marte. Abordo, cuenta con instrumentos especializados en su brazo robótico, así como un laboratorio al interior. Hasta el momento, la agenda del rover va como se había planeado originalmente “sondeando rocas y polvo en busca de evidencia de vidas pasadas“, según el comunicado de la NASA.

Desde allá, ha analizado la evidencia recolectada con rayos X y luz ultravioleta. De la misma manera, cuenta con detectores sensibles, con los que está llevando a cabo sus primeras lecturas científicas de planos de segmentos de superficies rocosas. A partir de estos, aseguran los científicos que lideran el proyecto, se podrá tener un acercamiento a restos de actividad microbiana.

A esta tecnología se le nombró PIXL (o Planetary Instrument for X-ray Lithochemistry, por sus siglas en inglés), y fue diseñado originalmente para rastrear indicios de fósiles marcianos. Está ubicado en la punta del brazo robótico, con un objetivo de calibración diminuto que le permite observar la composición del suelo del Planeta Rojo. 

Muestras marcianas

Los astrobiólogos esperan que las características geológicas de Marte recolectadas en los próximos meses aporten información inédita sobre el planeta. Bajo esta lógica, escogieron al cráter Jezero como un lugar de aterrizaje para Perseverance: había sido un lago hace miles de millones de años, pero se secó con el cambio en las condiciones meteorológicas del planeta. Hoy, su suelo es rojo y quebradizo.

A pesar de su apariencia inhóspita en la actualidad, este cráter podría aportar evidencia sobre las formas de vida milenarias que pudieron habitar las aguas que antiguamente existían ahí, destaca Abigail Allwood, investigadora principal de PIXL en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California:

“Si hubiera vida en el cráter Jezero, la evidencia de esa vida podría estar allí”, explica la experta, que ha fungido como miembro clave del equipo de “ciencia del brazo” del rover.

A partir de las texturas, contornos y composición de las rocas, espera Allwood, PIXL podrá encontrar las sustancias químicas que componen el sedimento marciano. Los resultados se empatarán con otros instrumentos, llamados SHERLOC (Scanning Habitable Environments with Raman & Luminescence for Organics & Chemicals, por sus siglas en inglés) y su socio, WATSON.

Con estas dos herramientas, será más sencillo para el robot encontrar pistas significativas sobre la historia natural del Planeta Rojo. Entornos antiguos, cuerpos de agua y flujos de un pasado remoto podrían encontrarse a partir de fotografías ambientales y análisis del cráter. Nunca antes se había logrado una exploración tan profunda de Marte. Mientras tanto, Perseverance avanza.

MUY INTERESANTE. 

 

Temas relacionados: