El sueño de jugar un Mundial comenzó a tomar forma para Anette Samantha Patiño Sánchez, estudiante de la Prepa UMAD Zavaleta, desde junio del año pasado.
Su nombre empezó a resonar con fuerza luego de que la Selección Mexicana de basquetbol Sub-16 venciera a Venezuela 69-44 en los cuartos de final de la AmeriCup Sub-16, disputada en Irapuato, Guanajuato. Ese triunfo no solo significó una victoria más, sino el boleto directo a la Copa del Mundo Sub-17, que se celebrará en julio de 2026 en República Checa.
México logró la clasificación junto a potencias como Estados Unidos, Canadá y Colombia, colocando a Anette y a sus compañeras en el radar internacional. Desde entonces, la joven basquetbolista ha demostrado que su lugar en la élite juvenil no es casualidad, sino resultado de disciplina, constancia y talento dentro de la cancha.
Éxitos deportivos y académicos con sello UMAD
Lejos de bajar el ritmo, Anette Samantha Patiño ha sabido equilibrar su formación académica con una agenda deportiva intensa. Dentro de la Prepa UMAD, fue pieza clave en el gran desempeño de Tigres Blancos durante la eliminatoria de Conadeip, lo que reafirmó su crecimiento como jugadora.
Uno de los momentos más importantes llegó en noviembre de 2025, cuando fue reconocida tras integrar el equipo que se proclamó campeón nacional Juvenil B, en el torneo realizado en el Tecnológico de Monterrey Campus Hidalgo. Este logro consolidó su perfil como una de las jugadoras juveniles más destacadas del país y confirmó que su proceso deportivo va en ascenso.
Además, a finales de ese mismo año, Anette fue nuevamente convocada a concentración con la Selección Mexicana, un paso clave en el camino rumbo a la lista definitiva de 12 jugadoras que representarán a México en el Mundial.
Confianza, disciplina y la mira puesta en República Checa
Tras volver a Puebla y reincorporarse a sus actividades en la Prepa UMAD, Anette compartió cómo vivió su más reciente concentración con el representativo nacional. “Me sentí con confianza porque sabía que había trabajado antes y que llegaría concentrada a hacer lo que siempre hago en la cancha”, expresó.
Aunque su participación en la Copa del Mundo Sub-17 aún no está definida, la estudiante deportista mantiene una mentalidad firme. Representar a México es un orgullo, y la posibilidad de disputar un Mundial es una motivación enorme. Anette sabe que no es un camino sencillo, pero también tiene claro que el esfuerzo diario la respalda.
Con una combinación de trabajo, disciplina y pasión por el basquetbol, la alumna de Prepa UMAD sigue avanzando paso a paso hacia su gran objetivo: vestir el jersey nacional en un Mundial y demostrar que los sueños sí se alcanzan cuando se trabaja por ellos.












