Lo que muchos esperaban ya es realidad: Katia Itzel García será la primera mujer en pitar un partido de Liguilla como árbitra central en la Liga MX.
Su nombre ya sonaba fuerte en el arbitraje nacional e internacional, pero ahora queda marcado para siempre en la historia del futbol mexicano. El partido donde romperá la barrera será nada menos que el Toluca vs Juárez, duelo de vuelta en los cuartos de final del Apertura 2025, donde la presión será máxima y el escenario ideal para demostrar por qué está ahí.
Además, no estará sola. Karen Díaz Medina y Sandra Ramírez la acompañarán como asistentes, formando también la primera tripleta totalmente femenina en una instancia final de la liga varonil. Es un avance enorme en un deporte donde por años las mujeres pelearon por un lugar y hoy, ese lugar, ya no solo existe sino que lidera.
La experiencia que respalda a Katia Itzel
Nadie puede decir que llegó a esta designación por casualidad. Katia viene cargada de experiencia y logros que la colocan entre las mejores del mundo. Ya pitó tres finales de Liga MX Femenil, ha aparecido como cuarta árbitra en el América vs León y América vs Chivas, dirigió partidos de fase regular varonil y su reconocimiento traspasó fronteras cuando, en 2024, fue nombrada sexta mejor árbitra del planeta por la IFFHS.
Su trayectoria en torneos FIFA juveniles la tiene contemplada para algo todavía más grande: podría convertirse en la primera mexicana en pitar un Mundial varonil en 2026. Lo que está pasando con ella no es solo un ascenso profesional, es un referente que abre puertas a nuevas generaciones de mujeres que quieren un silbato, una cancha y un respeto que por fin empieza a ser real.
El duelo Toluca vs Juárez: presión máxima para todos
El partido que dirigirá no será nada ligero. En la ida, Juárez pegó primero, pero Toluca respondió con dos goles y se llevó la ventaja 2-1. Los Diablos llegan como campeones y líderes del torneo, con la mesa puesta para avanzar frente a su afición en el Nemesio Diez. Del otro lado, Juárez está obligado a ganar por dos goles si quiere mantenerse con vida.
Todo esto convierte el encuentro en una auténtica prueba de carácter, no solo para los equipos sino para Katia, quien deberá imponer orden en un juego cargado de presión, emociones y reflectores. Ella no solo hará historia: va a conducirla. Y quizá, cuando el silbato final suene, el futbol mexicano ya no será el mismo.










