En el Tec de Monterrey Campus Santa Fe, María Fernanda Monroy levantó los brazos con su coach, Williams de Jesús Córdova, después de ganar oro en -49 kg del Campeonato Nacional de taekwondo Conadeip.
Aunque la escena se ve sencilla, el logro viene de años de preparación, entrenamientos intensos y un equipo que, bajo el mando de un campeón olímpico, ya es referencia nacional.
El camino duro que no se ve
María Fernanda no solo pelea en el tatami; también pelea contra el reloj. Su rutina incluye clases presenciales, contenidos en línea, tareas, entrenamientos, cargar maletas, lesiones, frustraciones, risas… y volver a empezar todos los días.
Ella resume su triunfo como una mezcla de orgullo, constancia y un equipo que nunca la dejó sola, reconociendo que descansar también forma parte del entrenamiento cuando el cuerpo ya no da más.
Vivir entre la escuela y el tatami
Como estudiante de Psicología en la Universidad Interamericana, explica que ser estudiante-atleta no es para cualquiera: dos o tres mochilas, clases entre sesiones, tareas en ratos libres y el intento constante de equilibrar todo.
Aun así, María Fernanda tiene claro que el deporte también puede abrir puertas académicas, por lo que agradece el apoyo de su universidad y apuesta por seguir aprovechando cada oportunidad.
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