Foto: Cortesía

Deportes

Pablo Andrade se despide en grande con 33 puntos y hace vibrar a UMAD en su último juego en casa

Los Tigres Blancos de la Universidad Madero vivieron días clave en casa, demostrando por qué son considerados un equipo fuerte rumbo al título. En su primer compromiso, el conjunto maderista dominó de principio a fin a los Leones de la Universidad Anáhuac Campus Xalapa, llevándose una victoria contundente de 84-38.

El equipo mostró solidez en ambos lados de la cancha, con una defensa firme y ofensivas bien construidas que dejaron claro su nivel competitivo. El resultado no solo reafirma su buen momento, sino que también fortalece su posición dentro del basquetbol colegial mexicano.

La noche especial de Pablo Andrade

El momento más esperado del fin de semana llegó en el gimnasio Enrique Taylor con el Senior Day de Pablo Andrade, una figura clave dentro del equipo. En su último partido como local, Andrade ofreció una actuación memorable al anotar 33 puntos, guiando a UMAD a una victoria de 79-64 frente a los Aztecas de la UDLAP.

“Estoy muy agradecido con todos; fueron años muy importantes para mí… me voy como un jugador que siempre dio todo por el equipo”, expresó Andrade al finalizar el encuentro.

La conexión con la afición, su liderazgo en la cancha y su entrega total marcaron una despedida llena de emoción, donde cada jugada reflejaba su compromiso con el equipo.

Un legado que trasciende números

Desde su llegada en 2019, tras una etapa en Estados Unidos, Pablo Andrade se consolidó como uno de los referentes de UMAD. Su paso por la institución estuvo lleno de logros, incluyendo campeonatos nacionales, reconocimientos individuales y participaciones destacadas en los Ocho Grandes.

Sin embargo, su impacto va más allá de las estadísticas. Su liderazgo, disciplina y carácter ayudaron a construir identidad dentro del equipo, dejando una huella importante en el programa.

La despedida en casa no solo fue el cierre de una etapa, sino también el reflejo de una carrera construida con esfuerzo y constancia. Andrade se va como un referente del basquetbol universitario, dejando una historia que seguirá inspirando a futuras generaciones de Tigres Blancos.