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Aumentan tótems publicitarios en CDMX y alertan por contaminación visual

La contaminación visual en la Ciudad de México se ha convertido en una problemática cada vez más evidente.

En los últimos meses, se ha detectado un incremento de alrededor de 50 tótems publicitarios, estructuras que pueden contar con hasta cuatro pantallas electrónicas y que están apareciendo no solo en plazas comerciales, sino también en Áreas de Conservación Patrimonial, como parques públicos.

Entre los puntos donde se ha observado esta situación destacan Parque México y Parque Lincoln, espacios emblemáticos que, por ley, deben contar con protección especial. Aunque la Ley de Publicidad Exterior de la CDMX permite la colocación de ciertos formatos publicitarios, estos deben cumplir con permisos específicos y estrictos lineamientos técnicos, lo cual no siempre ocurre.

Este crecimiento desordenado ha encendido alertas entre especialistas y organizaciones civiles, quienes advierten que la falta de regulación efectiva está afectando directamente la imagen urbana, el uso del espacio público y la seguridad de quienes transitan diariamente por estas zonas.

Riesgos por exceso de luminosidad y falta de permisos

De acuerdo con el Mtro. Jorge Carlos Negrete Vázquez, presidente de la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano (FRRPU), aunque los tótems están contemplados en la ley, requieren un Permiso Administrativo Temporal Revocable (PATR) y cumplir con límites de luminosidad.

Las normas establecen que:

  • No deben exceder 3 nits sobre la luminosidad ambiental
  • La proyección máxima permitida es de 325 nits

Sin embargo, se han detectado pantallas electrónicas que superan los 6 nits ambientales y los 500 nits de proyección, lo que representa un riesgo serio de protección civil. Este exceso de brillo puede provocar deslumbramiento, afectando a peatones, ciclistas y automovilistas, y aumentando la probabilidad de accidentes viales.

Además, estas estructuras funcionan como distractores severos, especialmente en vialidades concurridas, lo que agrava los riesgos en la movilidad urbana.

Impacto en la salud y llamado a las autoridades

El problema no solo es visual o de seguridad vial. La exposición constante a pantallas luminosas cerca de zonas habitacionales puede generar afectaciones a la salud, como problemas de descanso, alteraciones en el estado emocional y cambios en la capacidad de concentración y toma de decisiones.

La legislación vigente señala que en las Áreas de Conservación Patrimonial está prohibida la instalación de publicidad de gran formato dentro de un radio de 150 metros, por lo que los anuncios detectados en estas zonas son considerados ilegales.

Ante este panorama, la FRRPU hizo un llamado a las autoridades para abrir un diálogo que permita atender la problemática con una política pública clara, transparente y efectiva, siempre priorizando la protección del paisaje urbano y el bienestar de la ciudadanía.

Finalmente, la fundación invitó a la población a denunciar la publicidad exterior ilegal o irregular, recordando que una ciudad ordenada y visualmente limpia también es una ciudad más segura y habitable para todos.

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