¿El próximo problema del verano? Gente refugiándose en interiores donde pueden contagiarse de COVID-19

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Internacional

Una ola de calor opresiva se cruza con un repunto de casos de COVID-19 en algunas de las ciudades estadounidenses más afectadas por la pandemia, lo que representa otro obstáculo para los funcionarios y expertos en salud que deben decidir qué es más riesgoso:la posible transmisión en interiores o temperaturas peligrosas.

En Houston, el viernes la temperatura llegó a los 43 grados centígrados, lo que provocó que sitios donde se realiza la prueba para detectar el nuevo coronavirus cerraran temprano. La zona central de Arizona estaba bajo una 'advertencia de calor excesivo' y se espera que Phoenix registre 44 grados centígrados el próximo lunes. 

El aumento en las temperaturas se produce cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que la transmisión del virus SARS-CoV-2 puede ser mucho más probable en interiores, especialmente en espacios reducidos, que en exteriores.

Pero en el llamado 'Sun Belt' de EU, el exterior es peligroso incluso en veranos no pandémicos.

"Este será un tipo de calor de otro nivel, incluso para nosotros", escribió el viernes Matt Lanza, meteorólogo para Space City Weather en Houston, en el sitio web de la compañía, alentando a las personas a vigilar a los vecinos adultos mayores y limitar el tiempo en el exterior.

Las ondas de calor, una de las principales causas de muertes relacionadas con el clima cada año, dejan a muchos residentes en puntos críticos de la pandemia con una decisión difícil este fin de semana. ¿Se enfrentan a temperaturas abrasadoras para socializar afuera o buscan alivio en el 'dulce' zumbido del aire acondicionado?

"Hace demasiado calor", dijo Anna Russell Thornton, una maestra de 26 años en Houston. Antes de que las temperaturas subieran, se encontró con amigos en el estacionamiento de una iglesia para que pudieran hablar mientras se mantenían separados. Eso no parece ser una opción ahora.

"Para ser honesta, probablemente no salga con la gente a menos que podamos mantener una distancia en el interior con solo otra persona", afirmó.

Encontrando un equilibrio

El condado de Harris, que actualmente clasifica su riesgo de COVID-19 en el nivel 1 (Quédese en casa), instó a los residentes a permanecer en el aire acondicionado, enlistando bibliotecas, centros comerciales y centros comunitarios como posibles lugares de refugio.

"Recuerde usar un cubrebocas y mantener la distancia con los demás cuando se esté refrescando", pidió la Oficina de Gestión de Emergencias del condado en su cuenta de Twitter.

Se prevé que la próxima semana se empaten o rompan 122 récords de altas temperaturas en Estados Unidos, según Lara Pagano del Centro de Predicción del Clima de EU en Maryland. Se espera que al menos 54 millones de personas experimenten temperaturas de 37 grados centígrados o más.

Mientras tanto, los estados del 'Sun Belt' continúan batiendo otro récord: muertes diarias de COVID-19. Florida, Texas y California establecieron nuevos máximos el jueves, ya que el aumento en los casos confirmados de hace unas semanas comienza a reflejarse en los recuentos de víctimas mortales. El viernes, más de 10 mil texanos fueron hospitalizados con la enfermedad, la primera vez que el estado alcanzó ese punto de referencia.

"¿Cómo se equilibra la necesidad de mantener a la gente fresca cuando está a 37 grados, en lugar de mantener a las personas a salvo del virus?" planteó James McDeavitt, decano de asuntos clínicos en el Baylor College of Medicine en Houston.

El aire también puede transmitir el nuevo coronavirus

Después de descartar por mucho tiempo la idea, la OMS aceptó esta semana que existe la posibilidad de transmisión del virus SARS-CoV-2 por el aire en áreas abarrotadas o en lugares cerrados con poca ventilación. Agregó que se necesian más datos al respecto.

El cambio se produjo después de que más de 200 científicos escribieran una carta abierta pidiendo a la agencia que promoviera precauciones más estrictas, que incluyen aumentar la ventilación y evitar la recirculación de aire potencialmente cargado con el patógeno en edificios como hospitales y escuelas.

La tos y los estornudos son ampliamente aceptados como modos de transmisión del virus. El debate sobre la propagación en el aire se centra en si las pequeñas partículas conocidas como microgotas y aerosoles permanecen flotando el tiempo suficiente para ser inhaladas, lo que lleva a una infección profunda en los pulmones.

Dado que los estadounidenses más jóvenes representan un mayor porcentaje de casos de virus, algunos expertos en salud han enfatizado la necesidad de reducir los factores de riesgo de las cuarentenas. El temor era que el aburrimiento profundo de la medida había llevado a jóvenes a abarrotar bares y restaurantes tan pronto como los estados reabrieron, contribuyendo al aumento que muchos estados están experimentando.

"Si vas a salir con tus amigos, hazlo con inteligencia", dijo la semana pasada Catherine Troisi, epidemióloga de la Escuela de Salud Pública de UTHealth. "Usa una mascarilla, quédate afuera y mantén la distancia", remarcó.

 

 

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