Elon Musk vuelve al centro de la polémica internacional, ahora por una investigación abierta por la Fiscalía de París, que lo citó a declarar el próximo 20 de abril de 2026.
El caso se remonta a enero de 2025, cuando autoridades francesas iniciaron indagatorias por el presunto uso indebido del algoritmo de la red social X para realizar injerencia extranjera y manipulación de contenidos.
De acuerdo con la unidad de delitos informáticos, la investigación también involucra a Linda Yaccarino, exdirectora ejecutiva de X, quien dejó el cargo en julio de 2025 tras dos años al frente de la plataforma. Las autoridades buscan esclarecer si ambos tuvieron responsabilidad directa en el diseño o uso de algoritmos sesgados que alteraron el funcionamiento normal de la red social.
“Se ha llevado a cabo un registro por parte de la sección de lucha contra la ciberdelincuencia, en coordinación con Europol”, confirmó la Fiscalía en un comunicado oficial.
Algoritmos, injerencia extranjera y posibles sanciones
El foco principal del caso está en el algoritmo de X, señalado por presuntamente favorecer ciertos contenidos con fines políticos o estratégicos. Este tipo de prácticas, de comprobarse, podrían constituir delitos graves en materia de seguridad digital y soberanía informativa dentro de la Unión Europea.
Las sanciones no serían menores. Según fuentes cercanas a la investigación, X podría enfrentar multas de hasta el 4 % de su facturación anual mundial solo en el caso francés. Además, el expediente abierto podría escalar a otras instancias europeas si se confirma un patrón sistemático de manipulación algorítmica.
Este caso se suma a una serie de presiones regulatorias que enfrenta Musk en Europa, donde las autoridades han endurecido las reglas sobre transparencia digital, moderación de contenidos y uso de inteligencia artificial.
Grok, contenido sexual y nuevas investigaciones contra X
A la investigación en Francia se agregan acusaciones en Reino Unido relacionadas con Grok, la inteligencia artificial desarrollada por xAI. De acuerdo con la Oficina del Comisionado de Información (ICO), existen graves preocupaciones legales por la generación de imágenes de carácter sexual, algunas presuntamente dirigidas a atraer usuarios, lo que violaría leyes de protección de datos y de menores.
Ofcom, el regulador británico de internet, ya abrió una investigación formal y tiene facultades para multar hasta el 10 % de la facturación global de X, además de solicitar su bloqueo en territorio británico. Incluso, algunos países han considerado prohibir totalmente el uso de Grok, aunque X ha calificado estas medidas como ilegales sin explicar su base jurídica.
Filtraciones de medios estadounidenses revelan que exempleados de xAI firmaron cláusulas para trabajar con contenido violento, sensible y sexual, lo que refuerza las preocupaciones regulatorias. Todo esto coloca a Elon Musk y su imperio tecnológico bajo una presión legal sin precedentes en Europa, con consecuencias que podrían redefinir el futuro de X y sus herramientas de inteligencia artificial.












