Lo que prometía ser una exclusiva expedición de lujo terminó convertido en una crisis sanitaria internacional. El crucero MV Hondius permanece bajo vigilancia tras un brote de hantavirus que ya dejó tres personas muertas y decenas de pasajeros bajo observación médica.
Sin embargo, lo que más indignación ha provocado no es solo la propagación del virus, sino las declaraciones iniciales del capitán del barco, quien aseguró que la primera muerte registrada “fue por causas naturales” y descartó cualquier riesgo infeccioso mientras la vida a bordo seguía con normalidad.
El brote de hantavirus en el MV Hondius desata polémica internacional
La controversia comenzó después de que se filtraran las palabras del capitán Jan Dobrogowski, quien informó a pasajeros y tripulación sobre la muerte de un hombre neerlandés de 70 años ocurrida el 11 de abril de 2026.
De acuerdo con testimonios difundidos posteriormente, el capitán aseguró que no existía peligro sanitario dentro del barco y que el fallecimiento no estaba relacionado con una enfermedad contagiosa.
“Fue debido a causas naturales, o eso creemos”, señaló ante los pasajeros, según versiones difundidas por medios internacionales.
Aquella declaración permitió que las actividades continuaran sin restricciones. No hubo cuarentenas inmediatas ni medidas estrictas de aislamiento, pese a que algunos pasajeros ya presentaban síntomas.
“Seguían juntos y haciendo actividades”: pasajeros cuestionan manejo del caso
Uno de los pasajeros, el creador de contenido turco Ruthi Çenet, denunció que personas posiblemente contagiadas continuaron conviviendo en espacios cerrados.
Según relató, los viajeros seguían compartiendo comidas, excursiones y actividades grupales mientras el virus avanzaba silenciosamente dentro del crucero.
Con el paso de los días, la situación empeoró. La esposa del primer fallecido también murió tras abandonar el barco y otros pasajeros comenzaron a desarrollar síntomas compatibles con el hantavirus.
Actualmente, incluso el médico de la embarcación permanece en estado crítico tras contagiarse.
La cepa andina encendió las alarmas sanitarias
Las pruebas realizadas confirmaron que el brote está relacionado con la cepa andina del hantavirus, una variante originaria de Sudamérica considerada especialmente peligrosa.
A diferencia de otros tipos de hantavirus, esta cepa sí puede transmitirse de persona a persona mediante contacto estrecho y fluidos corporales.
El virus provoca el llamado Síndrome Pulmonar por Hantavirus, una enfermedad grave cuya tasa de mortalidad puede alcanzar hasta el 50 por ciento.
Por ahora, autoridades sanitarias internacionales mantienen rastreo de contactos en varios países, luego de que decenas de pasajeros descendieran del barco antes de que el brote fuera confirmado oficialmente.
El origen del contagio estaría en Argentina
Las investigaciones apuntan a que el contagio inicial pudo ocurrir antes del embarque. De acuerdo con autoridades argentinas, la pareja neerlandesa habría tenido contacto con residuos contaminados de roedores durante una visita de observación de aves en Ushuaia.
Mientras tanto, el crucero continúa rumbo a las Islas Canarias con más de 140 personas todavía a bordo.
En paralelo, gobiernos europeos y sudafricanos intentan localizar a pasajeros que abandonaron la embarcación en distintas escalas y regresaron a sus países de origen sin seguimiento epidemiológico inmediato.
La OMS llama a la calma, pero mantiene vigilancia
Aunque el caso ha generado preocupación internacional, la Organización Mundial de la Salud pidió evitar alarmas desproporcionadas.
Maria Van Kerkhove, directora de preparación para epidemias de la OMS, señaló que no se trata de una situación comparable al COVID-19, aunque sí reconoció la gravedad de la enfermedad.
Por ahora, las autoridades continúan investigando el manejo inicial del brote y las decisiones tomadas dentro del MV Hondius, un crucero que pasó de ofrecer turismo de lujo a convertirse en foco de atención sanitaria mundial.












