La Guerra en Medio Oriente escala a un nuevo nivel. Autoridades iraníes informaron que 555 personas han muerto en 131 ciudades tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos y Israel.
La cifra fue difundida por la Media Luna Roja, que detalló en un mensaje oficial el alcance de los bombardeos en distintas regiones del país.
Según el reporte, los ataques impactaron tanto objetivos estratégicos como zonas urbanas. Entre los puntos señalados se encuentran:
- Instalaciones en la capital, Teherán
- Edificios de la televisión estatal
- Sedes de la propia Media Luna Roja
- El Hospital Gandhi
La ofensiva, denominada por autoridades iraníes como “Operación Furia Épica”, ha provocado daños considerables en infraestructura y mantiene al país en estado de máxima alerta.
Ataques en plazas y escuelas elevan la cifra de víctimas
Los reportes más recientes indican que 20 personas murieron en un ataque durante la madrugada del 2 de marzo en la plaza Nilufar. De acuerdo con medios locales, varias viviendas fueron destruidas en esa zona.
En el sur del país, la situación fue aún más grave. El Ministerio de Salud iraní confirmó que 180 personas murieron en una escuela en Minab, en su mayoría alumnas. Este hecho ha generado fuerte conmoción a nivel nacional e internacional.
En total, más de 100 regiones han sido impactadas desde el inicio de la ofensiva. Las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar conforme continúen las labores de rescate y actualización de cifras.
Confirman muerte de Ali Jameneí y altos mandos militares
En medio de la escalada, también se confirmó la muerte del líder supremo Ali Jameneí, así como la de al menos siete altos mandos militares.
Entre ellos figuran:
- El comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamad Pakpur
- El jefe del Estado Mayor, Abdorrahim Musaví
Estos fallecimientos representan un golpe significativo a la estructura política y militar iraní, elevando la incertidumbre sobre los próximos movimientos en la región.
Mientras continúan los bombardeos, el panorama en Irán es de alta tensión. No existe aún un balance definitivo de daños materiales, pero los organismos oficiales advierten que la situación sigue en desarrollo.
El conflicto en Medio Oriente entra así en una fase crítica, con consecuencias que podrían extenderse más allá de la región en los próximos días.









