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Internacional

Trump lanza advertencia a Canadá: aranceles del 100% si pacta con China

Las relaciones entre Estados Unidos y Canadá volvieron a tensarse luego de que el presidente Donald Trump amenazara con imponer aranceles del 100% a todos los productos canadienses que ingresen a territorio estadounidense si Ottawa concreta un acuerdo comercial con China.

La advertencia llega tras el anuncio de un pacto preliminar entre Canadá y Beijing para reducir barreras arancelarias y fortalecer su relación económica.

Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha mantenido una postura dura frente a su vecino del norte, con disputas comerciales constantes y declaraciones polémicas, incluyendo la idea de que Canadá debería convertirse en el “estado 51” de Estados Unidos. Este nuevo episodio vuelve a colocar la política comercial estadounidense en el centro del debate internacional.

El acuerdo con China que encendió la alerta de Trump

El detonante fue la visita del primer ministro canadiense Mark Carney a Beijing, donde celebró una “nueva asociación estratégica” con China. El acuerdo preliminar contempla puntos clave como:

  • Ingreso de 49 mil vehículos eléctricos chinos a Canadá con arancel preferencial del 6.1%.
  • Reducción de aranceles chinos a productos derivados de la canola canadiense, del 84% a cerca del 15%.
  • Eliminación de visado para visitantes canadienses que ingresen a China.

Trump reaccionó de inmediato desde su red Truth Social, asegurando que no permitirá que Canadá funcione como un “puerto de descarga” para productos chinos con destino a Estados Unidos. Según el mandatario, de concretarse el acuerdo, la respuesta sería “inmediata y decisiva”.

Impacto económico y choque político en Norteamérica

Canadá depende fuertemente del comercio con Estados Unidos, que absorbe tres quintas partes de sus exportaciones. Sectores estratégicos como el automotriz, acero y aluminio ya han resentido los aranceles impulsados por Trump, aunque el T-MEC ha suavizado parte del impacto.

Sin embargo, la próxima revisión del tratado comercial añade más presión al escenario. Trump ha insistido en que Estados Unidos “no necesita productos canadienses”, una postura que podría tener consecuencias económicas profundas para ambos países.

Carney respondió con firmeza, afirmando que Canadá prospera por su propia identidad y fortaleza económica, no por dependencia estadounidense. El cruce de declaraciones refleja un choque político y comercial que podría redefinir el equilibrio económico en Norteamérica, justo cuando Canadá, Estados Unidos y México se preparan para ser anfitriones de la Copa del Mundo.

El mensaje es claro: la guerra comercial vuelve a tomar fuerza, y Canadá queda en medio de la disputa estratégica entre Washington y Beijing.


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