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¿Agua mineral o del grifo? Esto es lo mejor para cuidar tus riñones

Mantenerse bien hidratado no es solo una recomendación general, es una necesidad básica para el buen funcionamiento de los riñones.

Estos órganos se encargan de filtrar toxinas, regular líquidos y equilibrar electrolitos en el cuerpo. Cuando el consumo de agua es insuficiente, aumenta el riesgo de cálculos renales, infecciones urinarias y otros problemas del sistema renal.

Por eso surge una duda común: ¿es mejor tomar agua mineral o agua del grifo para cuidar los riñones? La respuesta no es tan simple como elegir una sobre otra, ya que todo depende de la composición del agua, la cantidad que se consume y la salud de cada persona.

Expertos coinciden en que la constancia al hidratarse es más importante que el tipo de agua, siempre que sea segura y apta para el consumo humano.

Diferencias entre el agua mineral y el agua del grifo

El agua mineral proviene de fuentes subterráneas y se caracteriza por su contenido natural de minerales como calcio, magnesio, sodio y bicarbonato. Estos minerales pueden aportar beneficios, pero también requieren moderación en ciertos casos.

En cambio, el agua del grifo tiene una composición que varía según la región y el sistema de tratamiento. Suele contener menos minerales y pequeñas cantidades de cloro u otros desinfectantes. En México, la Cofepris señala que el agua potable debe cumplir estrictos controles de calidad, aunque recomienda revisar el estado de las tuberías en casa.

Principales diferencias a considerar:

  • Agua mineral: mayor aporte de minerales, sabor más intenso.
  • Agua del grifo: menor contenido mineral, consumo diario más controlado.
  • Ambas pueden ser seguras si cumplen normas de potabilidad.

La calidad del agua es tan importante como su origen.

¿Cuál es mejor para los riñones y qué recomiendan los expertos?

Para la mayoría de las personas sanas, no existen diferencias significativas entre tomar agua mineral o del grifo en términos de salud renal, siempre que se mantenga una hidratación adecuada. Así lo señala el doctor William F. Clark, nefrólogo de la National Kidney Foundation, quien enfatiza que beber suficiente agua ayuda a diluir sustancias que forman cristales en los riñones.

Sin embargo, hay excepciones importantes:

  • Personas con antecedentes de cálculos renales pueden necesitar limitar el consumo de agua mineral rica en calcio o sodio.
  • Quienes padecen hipertensión deben vigilar el contenido de sodio.
  • El agua del grifo, al ser más baja en minerales, suele ser una opción segura en estos casos.

Recomendaciones generales para cuidar los riñones:

  • Beber agua de forma constante durante el día, no solo cuando aparece la sed.
  • Ajustar el consumo según clima y actividad física.
  • Consultar a un médico si existen antecedentes renales.
  • Verificar siempre la calidad y potabilidad del agua disponible.

En conclusión, la mejor agua para tus riñones es la que tomas con regularidad y en cantidad suficiente. Más allá de si es mineral o del grifo, la hidratación constante es la clave para prevenir enfermedades renales y mantener un sistema urinario saludable.

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