Desde el 1 de enero de 2026 entró en vigor una reforma al artículo 141 del Código Fiscal de la Federación, y con ella apareció una figura que ha generado muchas dudas: el Billete de Depósito, también conocido como BIDE.
En términos sencillos, se trata de un documento oficial que comprueba que una persona depositó dinero como garantía ante una autoridad judicial o administrativa.
Su función principal es garantizar el interés fiscal, es decir, detener temporalmente el cobro o la ejecución de un crédito fiscal mientras el contribuyente impugna o resuelve su situación legal. Esto permite ganar tiempo sin que el SAT avance con embargos, bloqueos o sanciones más severas.
Un punto clave es que el Billete de Depósito mantiene activos los certificados de sello digital, lo que permite seguir facturando y operando un negocio con normalidad mientras se resuelve el proceso legal. Para muchas empresas y personas físicas, esto puede marcar la diferencia entre seguir trabajando o detener por completo sus actividades.
Para qué sirve el Billete de Depósito y en qué casos se utiliza
El Billete de Depósito sirve como una garantía económica formal y puede utilizarse en distintos escenarios legales y administrativos. No se limita únicamente a temas fiscales, aunque ahí es donde más se está hablando de él en 2026.
Entre los casos donde se solicita este documento están créditos fiscales, multas, rentas, pensiones alimenticias, suspensiones en juicios de amparo, garantías en asuntos civiles o laborales, así como procedimientos relacionados con obra pública, adquisiciones y prestación de servicios. También se utiliza para obtener libertad provisional, posturas de remate o incluso en procesos de internación de extranjeros al país.
Un dato importante es que el Billete de Depósito no genera intereses ni comisiones, no se puede negociar ni cancelar y solo puede cobrarse por orden expresa de la autoridad competente. Además, su expedición es completamente gratuita, no requiere aval y no tiene fecha de prescripción, lo que brinda mayor certeza jurídica al contribuyente.
Quiénes lo emiten y qué alternativas existen para los contribuyentes
Actualmente, solo dos instituciones están autorizadas para emitir Billetes de Depósito: el Banco del Bienestar y Banjercito. Cualquier otro medio o institución que ofrezca este documento debe considerarse irregular.
Para quienes no deseen utilizar este mecanismo, existe una alternativa. La Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (PRODECON) recuerda que los contribuyentes pueden optar por un Acuerdo Conclusivo, una vía de diálogo directo con el SAT durante una auditoría. Este proceso permite corregir irregularidades de forma voluntaria, reducir multas y evitar litigios largos y costosos.
En resumen, el Billete de Depósito 2026 se ha convertido en una herramienta clave para proteger la operación de personas y empresas, ofreciendo una opción legal para enfrentar créditos fiscales sin paralizar actividades. Conocer cómo funciona y cuándo usarlo puede ahorrarte muchos dolores de cabeza.












