Un nuevo estudio científico ha abierto una ventana prometedora en la detección temprana de la diabetes tipo 1, una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en el mundo.
Investigadores de la University of Florida y la Linköping University de Suecia descubrieron que ciertos marcadores en la sangre del cordón umbilical pueden estar relacionados con el desarrollo posterior de esta enfermedad.
La investigación, publicada en la revista Nature Communications, señala que los primeros signos biológicos asociados a la diabetes tipo 1 podrían aparecer desde el embarazo, mucho antes de que se manifiesten los síntomas clínicos. Esto no significa que la enfermedad esté predeterminada desde el nacimiento, sino que el cuerpo del bebé podría estar siendo influenciado durante una etapa clave de desarrollo.
“La biología se está moldeando en un periodo en el que los sistemas aún son altamente adaptables”, explicó Angelica Ahrens, autora principal del estudio.

Angelica Ahrens, científica asistente de investigación de UF/IFAS en microbiología y ciencia celular. Ahrens también es la autora principal del nuevo estudio. Fotografía cortesía Angelica Ahrens, UF/IFAS.
¿Por qué es tan importante detectar la diabetes tipo 1 desde el nacimiento?
La diabetes tipo 1 ocurre cuando el sistema inmunológico ataca por error las células del páncreas encargadas de producir insulina. Esto provoca que el cuerpo no pueda regular el azúcar en la sangre, obligando a quien la padece a depender de tratamiento de por vida.
Actualmente, se estima que 8.4 millones de personas viven con diabetes tipo 1, cifra que podría duplicarse en los próximos 20 años. La detección actual suele basarse en genética o en la aparición de autoanticuerpos, cuando la enfermedad ya está avanzada.
Este nuevo enfoque permitiría:
- Identificar riesgos desde el nacimiento
- Evitar pruebas invasivas en bebés
- Reducir preocupaciones de privacidad genética
- Abrir la puerta a intervenciones tempranas y cambios en el estilo de vida
Los científicos analizaron datos de más de 16 mil bebés en Suecia, utilizando aprendizaje automático para identificar proteínas asociadas al riesgo de desarrollar diabetes tipo 1.

La imagen muestra a Eric Triplett en su laboratorio. Triplett, profesor y director del Departamento de Microbiología y Ciencia Celular de UF/IFAS, es autor corresponsal del estudio. Fotografía cortesía de Tyler Jones, UF/IFAS.
Tecnología, embarazo y futuro de la prevención
Para procesar cientos de proteínas y validar los modelos predictivos, el equipo utilizó HiPerGator, una de las supercomputadoras universitarias más potentes de Estados Unidos. Gracias a esto, los resultados fueron más precisos y escalables.
Un hallazgo relevante es que algunos marcadores podrían verse influenciados por la exposición materna a químicos persistentes durante el embarazo, lo que refuerza la idea de que el entorno prenatal juega un papel clave.
Los investigadores coinciden en que no existe una sola solución para prevenir la diabetes tipo 1, pero múltiples cambios tempranos podrían reducir su incidencia con el tiempo.
“La sangre del cordón umbilical, que normalmente se desecha, podría convertirse en una herramienta clave para predecir enfermedades futuras”, afirmó Eric Triplett, coautor del estudio.
Este avance marca un paso importante hacia una medicina preventiva más temprana, accesible y menos invasiva, con el potencial de cambiar la forma en que se enfrenta la diabetes tipo 1 desde el inicio de la vida.

Johnny Ludvigsson es profesor sénior del Departamento de Ciencias Biomédicas y Clínicas de Linköping University, en Suecia, y autor corresponsal del estudio. Fotografía cortesía de Johnny Ludvigsson.












