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El huevo, un aliado clave para la salud y la alimentación diaria

El huevo es uno de los alimentos más completos, accesibles y versátiles dentro de la alimentación diaria de las familias mexicanas. Al formar parte de la canasta básica, su consumo es habitual en millones de hogares, no solo por su precio, sino por su alto valor nutricional y la gran variedad de formas en las que puede prepararse.

Cada huevo aporta alrededor de 75 calorías, pero concentra una cantidad importante de nutrientes esenciales que lo convierten en un alimento clave dentro de una dieta equilibrada, tanto para niñas, niños, jóvenes, adultos y personas mayores.

Alto valor nutricional en un solo alimento

El huevo es una fuente eficiente de proteína de alto valor biológico, ya que un huevo grande contiene aproximadamente 6 gramos de proteína, necesaria para el mantenimiento y reparación de tejidos del cuerpo. Además, aporta nutrientes como vitamina D, zinc y colina, fundamentales para la salud ósea, el sistema inmunológico y el funcionamiento cerebral.

Las yemas contienen luteína y zeaxantina, compuestos que ayudan a reducir el riesgo de cataratas y degeneración macular, una de las principales causas de pérdida visual en personas mayores de 55 años. Estos beneficios convierten al huevo en un alimento con impacto directo en la salud visual a largo plazo.

En cuanto al colesterol, un huevo grande aporta alrededor de 186 miligramos, por lo que personas con enfermedades cardiovasculares, diabetes o antecedentes de infarto deben moderar su consumo. Sin embargo, esto no significa que el huevo sea dañino. En dietas bajas en colesterol, su consumo puede ser adecuado e incluso beneficioso. De manera general, se recomienda hasta un huevo al día como parte de una alimentación saludable.

Manejo adecuado y seguridad alimentaria

Además de sus beneficios nutricionales, es fundamental consumir el huevo en buen estado y bajo condiciones higiénicas. Se recomienda revisar la fecha de caducidad, evitar comprar huevos rotos y refrigerarlos inmediatamente a una temperatura de 4 °C o menos, preferentemente en la parte más fría del refrigerador.

Es importante cocinarlos completamente para reducir el riesgo de salmonella. En caso de utilizar recetas con huevo crudo o poco cocido, se deben emplear huevos pasteurizados. Asimismo, no se deben dejar huevos cocidos o platillos con huevo a temperatura ambiente por más de dos horas y se deben lavar manos y superficies tras el contacto con huevo crudo.

Una forma práctica y deliciosa de prepararlo

El huevo destaca también por su versatilidad en la cocina. Una opción sencilla y nutritiva es preparar una tortilla de huevo con verduras, ideal para compartir en familia.

Para su elaboración se utilizan huevos, papas, cebolla, calabacitas y pimientos, cocinados con aceite de oliva o aguacate, sal y pimienta al gusto. Este platillo combina proteína, carbohidratos y vegetales, logrando una comida balanceada, fácil de preparar y con gran aporte nutricional.

El huevo, sin duda, es un alimento que nutre, cuida la salud y se adapta a cualquier estilo de vida, reafirmando su lugar como uno de los pilares de la alimentación diaria en México.

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