Aunque el fruto de la guayaba es famoso por su alto contenido de vitamina C y minerales, las hojas de guayaba han ganado relevancia por sus potentes beneficios para la salud.
Diversos estudios científicos han identificado en ellas polifenoles, flavonoides y carotenoides, compuestos bioactivos que influyen positivamente en procesos metabólicos del cuerpo.
Investigaciones citadas por publicaciones especializadas señalan que estas sustancias pueden apoyar la regulación de la glucosa, mejorar el metabolismo y fortalecer el sistema digestivo. Por esta razón, las hojas de guayaba han sido utilizadas desde hace décadas en la medicina tradicional de distintas regiones de América Latina, principalmente en forma de infusión o té.
Su consumo ha llamado la atención de la comunidad médica alternativa, aunque siempre se recomienda consultar a un especialista antes de incorporarlas de manera regular en la dieta.
Regulación de la glucosa y apoyo al sistema digestivo
Uno de los beneficios más estudiados es que las hojas de guayaba ayudan a regular los niveles de azúcar en la sangre. Gracias a sus polifenoles, se ha observado una mejora en la sensibilidad a la insulina, lo que resulta especialmente útil para personas con diabetes tipo 2 o problemas metabólicos.
Además, su consumo puede reducir los picos de glucosa después de comer, ayudando a mantener un mejor control diario. En el ámbito digestivo, las hojas de guayaba también destacan por su efecto antidiarreico y antimicrobiano, ya que ayudan a disminuir la motilidad intestinal y combatir bacterias que provocan malestares estomacales.
En la medicina tradicional, incluso se utilizan para aliviar dolor de muelas, aftas bucales e infecciones leves, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas.
Colesterol, control de peso y forma correcta de consumirlas
Otro beneficio relevante es que las hojas de guayaba pueden ayudar a reducir el colesterol LDL, conocido como colesterol malo. Al disminuir la absorción de azúcares en el intestino, también favorecen una menor acumulación de grasa corporal, lo que puede apoyar procesos de control de peso cuando se combina con una dieta equilibrada y actividad física.
El método más común para obtener estos beneficios es el té de hojas de guayaba. Basta con hervir de 4 a 6 hojas limpias en agua durante 10 minutos, dejar reposar y consumir con moderación. No se recomienda su consumo excesivo ni sustituir tratamientos médicos.
Especialistas advierten que no deben consumirlas mujeres embarazadas, personas con hipoglucemia o estreñimiento crónico, y reiteran que las hojas de guayaba son un complemento, no un reemplazo de medicamentos. Bien utilizadas, pueden ser un aliado natural para la salud digestiva y metabólica.












