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Qué es la enfermedad del beso y cuáles son los síntomas de la mononucleosis infecciosa

La enfermedad del beso es una infección viral que afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes. Aunque su nombre puede parecer curioso, en realidad se trata de la mononucleosis infecciosa, un padecimiento relacionado con el virus Epstein-Barr y que suele provocar fiebre, dolor de garganta y una intensa sensación de cansancio.

El contagio ocurre principalmente a través de la saliva, por lo que compartir vasos, cubiertos o mantener contacto cercano con una persona infectada puede facilitar la transmisión. En la mayoría de los casos la recuperación es favorable, aunque algunos síntomas pueden prolongarse durante varias semanas.


Lo que debes saber sobre la enfermedad del beso y sus síntomas

La enfermedad del beso, conocida médicamente como mononucleosis infecciosa, también recibe el nombre de fiebre ganglionar de Pfeiffer.

El periodo de incubación suele variar entre dos y seis semanas, por lo que los síntomas pueden aparecer tiempo después del contagio.

Esta infección es más frecuente entre los 4 y los 25 años y, en la mayoría de los casos, es causada por el virus Epstein-Barr, aunque también puede estar relacionada con otros virus, como el citomegalovirus.

Las señales que suelen aparecer primero

Los síntomas pueden confundirse inicialmente con una gripe o una infección de garganta común. Sin embargo, hay algunas manifestaciones que suelen ser características.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:

  • Fiebre alta.
  • Dolor de garganta.
  • Inflamación de los ganglios del cuello y las axilas.
  • Cansancio extremo o fatiga persistente.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores musculares.
  • Pérdida del apetito.
  • Malestar general.

En algunos pacientes también puede presentarse erupción cutánea, molestias abdominales o un aumento del tamaño del bazo.

El virus puede permanecer en el organismo durante meses

Una de las particularidades del virus Epstein-Barr es que puede permanecer en estado latente incluso después de que desaparezcan los síntomas.

Eso significa que una persona todavía podría transmitir la infección mediante la saliva meses después de haberse recuperado. Por esta razón, los especialistas recomiendan mantener medidas preventivas incluso cuando la fiebre y el dolor de garganta ya han desaparecido.

Así se transmite la mononucleosis

La principal vía de contagio es el contacto con saliva infectada.

Por ello, besar a una persona enferma es una de las formas más comunes de transmisión, aunque no es la única.

También existe riesgo al compartir:

  • Vasos.
  • Cubiertos.
  • Botellas.
  • Alimentos.
  • Cepillos dentales u otros objetos que hayan estado en contacto con la saliva.

Qué hacer y cuándo acudir al médico

Actualmente no existe una vacuna para prevenir esta enfermedad.

El tratamiento suele enfocarse en aliviar las molestias mediante reposo, hidratación y medicamentos para reducir la fiebre y el dolor. La mayoría de las personas mejora sin necesidad de hospitalización.

Sin embargo, cuando existe inflamación del bazo, los médicos recomiendan evitar deportes de contacto y actividades físicas intensas, ya que existe riesgo de ruptura, una complicación poco frecuente, pero potencialmente grave.

Un dolor abdominal intenso puede ser una señal de alerta

Aunque las complicaciones son raras, es importante prestar atención a ciertos síntomas.

Si aparece un dolor agudo en el abdomen, dificultad para respirar o un deterioro importante del estado general, se debe buscar atención médica inmediata.

En la mayoría de los casos, la enfermedad del beso evoluciona favorablemente. No obstante, el cansancio y la sensación de agotamiento pueden prolongarse varias semanas, por lo que el descanso adecuado suele ser una parte fundamental del proceso de recuperación.

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