Guardar todos los alimentos en el refrigerador puede parecer una buena idea, pero en realidad podría arruinar algunos productos y afectar su sabor o nutrientes.
Especialistas en nutrición explican que muchas personas cometen el error de meter prácticamente todo al refri después de hacer las compras del supermercado, sin considerar que algunos alimentos no necesitan frío e incluso pueden deteriorarse más rápido.
Este tema es importante porque una mala organización del refrigerador puede provocar desperdicio de comida, pérdida de nutrientes e incluso riesgos de contaminación cruzada. Además, saber cómo acomodar los alimentos correctamente ayuda a conservarlos por más tiempo y aprovechar mejor el dinero invertido en la despensa.
El nutriólogo Raúl Ávalos señala que lo primero que debemos hacer es conocer las distintas zonas del refrigerador, ya que cada una tiene una temperatura diferente y está diseñada para ciertos tipos de alimentos.
“Debemos darnos un tour por nuestro refrigerador y conocer sus regiones. No todas son iguales. Tenemos que identificar cuál es el área más fría porque ahí deben ir los productos más perecederos”, explicó el especialista.
Cómo acomodar correctamente los alimentos dentro del refrigerador
Una de las claves para conservar mejor la comida es saber qué productos deben ir en cada sección del refrigerador. Aunque muchas personas colocan los alimentos al azar, los expertos recomiendan seguir una organización básica para evitar que se echen a perder.
Estas son las zonas principales y lo que debería colocarse en cada una:
Zona más fría del refrigerador
Aquí deben colocarse los productos que se descomponen más rápido. Entre ellos:
- Carne cruda
- Pescado
- Leche
- Huevos
- Otros alimentos altamente perecederos
Esta área es la que mantiene la temperatura más baja, por lo que ayuda a evitar que las bacterias se desarrollen rápidamente.
Zona central del refrigerador
En la parte media se recomienda guardar alimentos que requieren refrigeración, pero no temperaturas extremas. Por ejemplo:
- Lácteos
- Embutidos
- Comida preparada
- Sobras de alimentos
- Productos abiertos
Esta zona suele tener temperaturas más estables, lo que la hace ideal para alimentos que ya fueron manipulados o cocinados.
Puerta del refrigerador
La puerta es el lugar menos frío del refrigerador debido a que se abre constantemente. Por ello, es recomendable colocar productos que resisten mejor los cambios de temperatura, como:
- Bebidas
- Salsas
- Mostaza
- Mayonesa
- Mantequilla
Los alimentos que sí y los que no deben ir al refrigerador
Otro punto importante que destacan los especialistas es que no todas las frutas y verduras deben guardarse en frío, ya que algunas pueden perder sabor, textura o madurar de forma incorrecta.
Las frutas y verduras que sí deben ir en el refrigerador generalmente se colocan en los cajones especiales, diseñados para mantener niveles adecuados de humedad.
Entre las que se recomienda refrigerar están:
- Frutos rojos
- Manzanas
- Uvas
- Cerezas
- Peras
Estos alimentos se conservan mejor en frío, ya que la baja temperatura retrasa su proceso de descomposición.
Sin embargo, hay otros productos que no deberían guardarse en el refrigerador, incluso cuando están maduros.
Entre ellos destacan:
- Cebolla
- Jitomate
- Frutas que aún no maduran
El especialista explica que el frío puede afectar su textura o provocar humedad excesiva.
“Si una fruta no está bien madura, no conviene meterla al refrigerador porque su proceso de maduración se retrasa”, explicó el nutriólogo.
Además, en el caso de la cebolla, la humedad del refrigerador puede acelerar su deterioro, haciendo que se eche a perder más rápido.
Conclusión: cómo aprovechar mejor el refrigerador y evitar desperdiciar comida
Organizar correctamente el refrigerador no solo ayuda a conservar mejor los alimentos, también evita desperdicio y protege la salud al reducir riesgos de contaminación.
Para aprovechar mejor el refri, los expertos recomiendan:
- Identificar las zonas más frías del refrigerador
- Guardar carnes y productos perecederos en la parte más fría
- Colocar lácteos y alimentos preparados en la zona media
- Usar los cajones para frutas y verduras
- Evitar refrigerar alimentos que no lo necesitan
También sugieren no tirar frutas muy maduras, ya que su consumo puede ayudar a mejorar la flora intestinal y aportar nutrientes importantes al organismo.
Con pequeños cambios en la forma de almacenar los alimentos, es posible mantener la comida fresca por más tiempo, ahorrar dinero y mejorar la calidad de la alimentación diaria.










