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Muere menor tras disparo en Quecholac; investigan origen del arma usada en rancho

Un niño de 9 años murió tras recibir un disparo de escopeta en un rancho de la comunidad de San Simón de Bravo, en Quecholac, Puebla. El caso mantiene abierta una investigación para conocer cómo ocurrió el incidente y determinar responsabilidades.

El hecho también dejó a otro menor de 10 años herido, mientras las autoridades buscan establecer cómo un adolescente de 16 años tuvo acceso al arma que presuntamente se accionó durante el momento del accidente.


Disparo en rancho de Quecholac deja un menor muerto y otro herido

De acuerdo con los primeros reportes, el incidente ocurrió el martes 7 de julio alrededor de las 13:00 horas, cuando los menores se encontraban en un rancho de San Simón de Bravo realizando actividades relacionadas con el corte y venta de alfalfa.

La Fiscalía General del Estado de Puebla informó que mantiene diligencias para esclarecer las circunstancias del caso y determinar quién era el propietario del arma involucrada.

Según las versiones iniciales, un adolescente de 16 años manipulaba una escopeta cuando esta se habría activado. La detonación alcanzó a Miguel, de 9 años, quien perdió la vida debido a las lesiones.

Emmanuel, de 10 años, también resultó herido por proyectil de arma de fuego y fue trasladado para recibir atención médica. Su estado de salud fue reportado como estable.

Familiares piden transparencia en la investigación

Familiares de las víctimas señalaron que fueron informados horas después de lo ocurrido y que, al llegar al lugar, encontraron al menor sin vida dentro de una camioneta, presuntamente después de haber sido trasladado.

Los padres también manifestaron dudas sobre el manejo inicial de la situación y solicitaron que las autoridades realicen una investigación transparente para conocer con precisión qué sucedió antes y después del disparo.

Además, señalaron presuntas irregularidades durante las primeras diligencias, aunque estas afirmaciones deberán ser confirmadas o descartadas por las autoridades encargadas del caso.

La investigación busca responder quién tenía el arma

Uno de los principales puntos que deberá aclarar la Fiscalía es cómo llegó la escopeta a manos del adolescente y bajo qué circunstancias ocurrió la detonación.

También se analiza si existieron posibles omisiones relacionadas con el resguardo del arma o con las condiciones en las que se encontraban los menores dentro del rancho.

Hasta el momento, la autoridad estatal no ha informado oficialmente sobre posibles detenciones o sanciones contra alguna persona involucrada.

Mientras continúan las investigaciones, habitantes de San Simón de Bravo expresaron preocupación por la tragedia y por las circunstancias que permitieron que un arma de fuego estuviera al alcance de menores.