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Municipios poblanos

Santa Inés Ahuatempan se llena de color con su feria y espera miles de visitantes

La Feria Patronal de Santa Inés Ahuatempan está lista para recibir a miles de visitantes del 17 al 21 de abril, consolidándose como uno de los eventos más representativos de la región Mixteca poblana.

Con el respaldo de autoridades estatales y municipales, este evento no solo busca preservar las tradiciones, sino también impulsar el turismo local y generar una importante derrama económica superior a los 7 millones de pesos.

Se estima la llegada de alrededor de 30 mil personas, lo que refleja el interés creciente por este tipo de celebraciones que combinan identidad, cultura y convivencia.

Desfile, danzas y actividades para todos

Previo a la inauguración, uno de los momentos más esperados será el desfile de caravanas, donde participarán más de mil 500 personas. Este recorrido llenará las calles de música, baile y color, integrando expresiones culturales de diferentes regiones.

Entre las presentaciones destacan:

  • Danza de los tecuanes de Acatlán de Osorio
  • Batucada proveniente de Veracruz
  • Danza de los diablos de Oaxaca
  • Escaramuzas y carros alegóricos locales

Además, la feria contará con eventos religiosos, culturales, deportivos y artísticos, así como espectáculos de pirotecnia musical y un conversatorio indígena enfocado en rescatar la lengua popoloca “Nguiva”.

Esta diversidad de actividades convierte a la feria en una experiencia completa para toda la familia, donde tradición y entretenimiento van de la mano.

Gastronomía, artesanías y atractivo turístico

Más allá de los eventos, quienes visiten Santa Inés Ahuatempan podrán disfrutar de su riqueza cultural a través de su gastronomía y artesanías. Platillos como el chilposo, los tamales de frijol y el mole poblano forman parte esencial de la experiencia.

También destacan las artesanías elaboradas con palma, reflejo del talento local y de las raíces de la comunidad. Otro punto de interés es su iglesia, reconocida por tener una de las torres más altas del estado de Puebla, lo que la convierte en un atractivo imperdible.

Ubicado a unas dos horas y media de la capital poblana, este municipio ofrece opciones de hospedaje y recibe el apoyo de su comunidad, incluso de quienes viven en Estados Unidos y regresan para participar en la celebración.

La feria no solo es una fiesta, es una muestra viva de identidad, tradición y orgullo comunitario que sigue creciendo año con año.