El fenómeno de BTS en México sigue creciendo y ahora llegó hasta Palacio Nacional. Durante la conferencia conocida como la “Mañanera del Pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sorprendió al revelar que ya está buscando más conciertos del grupo surcoreano BTS en el país, luego de la enorme demanda que dejó fuera a miles de jóvenes.
La mandataria reconoció que cerca de un millón de personas intentaron conseguir boletos, pero solo 150 mil entradas estuvieron disponibles para los conciertos programados en mayo en el Estadio GNP. Esta situación detonó inconformidad, largas filas virtuales, quejas por la reventa y la intervención de Profeco, encabezada por Iván Escalante, para vigilar las prácticas de Ticketmaster.
Sheinbaum explicó que incluso habló directamente con Alejandro Soberón, responsable de Ocesa, para explorar la posibilidad de abrir nuevas fechas. Sin embargo, la respuesta no fue alentadora, ya que la agenda del grupo estaría completamente cerrada.
¿BTS en el Zócalo? La propuesta que ilusiona a miles
Ante la falta de nuevas fechas oficiales, la presidenta decidió ir más allá y contactar directamente al Gobierno de Corea del Sur. De acuerdo con sus propias palabras, envió una carta al primer ministro surcoreano, Kim Min-seok, para plantear alternativas que permitan que más jóvenes disfruten del espectáculo.
Entre las opciones mencionadas está la posibilidad de:
- Agregar más conciertos en México
- Autorizar transmisiones del show en pantallas gigantes
- Usar espacios públicos como el Zócalo de la CDMX
La idea de BTS en el Zócalo, aunque sea mediante pantallas, encendió la conversación en redes sociales y entre el ARMY mexicano, que ve en esta propuesta una salida ante la falta de boletos y los altos precios de la reventa.
Aún no hay respuesta, pero la puerta sigue abierta
Claudia Sheinbaum fue clara al señalar que todavía no ha recibido respuesta del primer ministro de Corea del Sur, aunque se mostró optimista. Aseguró que se trata de una gestión diplomática respetuosa, pensada exclusivamente en las y los jóvenes que siguen a una de las bandas más influyentes del mundo.
La presidenta reiteró que, en cuanto exista una respuesta oficial, la dará a conocer públicamente. Mientras tanto, el tema sigue generando expectativa, memes y debate sobre el papel del gobierno en eventos culturales de gran impacto.
Lo cierto es que BTS no solo mueve multitudes, también agendas políticas, y ahora México podría convertirse en un caso único donde la diplomacia y el K-pop se cruzan para responder a una demanda juvenil histórica.












