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Política

Sheinbaum revive el Paseo de las Heroínas con seis ancestras indígenas que harán historia

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el Paseo de las Heroínas continuará, ahora con la incorporación de seis ancestras indígenas que marcaron la historia, pero que raras veces han sido reconocidas con justicia.

Se trata de Tz'ak-b'u Aha, “La Reina Roja”; Tecuichpo-Ixcaxochitzin, hija de Moctezuma; la Señora 6 Mono, gobernante mixteca; Xiuhtzatzin, figura tolteca; Eréndira, defensora purépecha; y Malintzin, símbolo lingüístico y puente entre mundos. Todas ellas representan saberes, resistencia y raíz cultural. La mandataria recordó que el paseo nació cuando ella era Jefa de Gobierno, pero hoy renace con un sentido más profundo: reconocer a las mujeres indígenas como pilar fundacional del país.

Aquí no solo se trata de colocar nombres en esculturas, sino de cuestionar cómo hemos contado nuestra historia y de quiénes la hemos dejado fuera. Por eso la Presidenta comparte que este homenaje forma parte del movimiento Mujeres del Maíz, dedicado a reivindicar la memoria de Malintzin y derrumbar etiquetas impuestas, como la de “traidora”, nacida del machismo y de versiones colonizadas del pasado.

Malintzin deja de ser traición para convertirse en voz

Uno de los eventos centrales será la Caminata de Malintzin: ¡Qué traidora ni qué la chingada!, programada para el 28 de noviembre a las 15:00 horas, con punto de partida en el asta bandera del Zócalo y destino final en Palacio de Bellas Artes, donde se llevará a cabo el Coloquio Internacional Malintzin: Mujer Palabra. Investigadoras, lingüistas y seis mujeres indígenas expondrán su visión, su historia y el significado de Malintzin como figura de resistencia y autonomía.

Especialistas como Jesusa Rodríguez, Marisela González e Inés Hernández Ávila resaltaron que la llegada de la primera Presidenta abre la puerta a todas las mujeres, especialmente a quienes han sido silenciadas. También se subrayó que Malintzin representa poder, pensamiento, valentía y la capacidad de reconstruir narrativas. Su memoria, lejos de desaparecer, se fortalece y se vuelve referente para futuras generaciones.

México contado desde la voz de las mujeres

Con esto, el Paseo de las Heroínas deja de ser símbolo decorativo y se convierte en declaración política y cultural. La raíz del país también es femenina, indígena y viva. La historia vuelve a escribirse con otras manos, otros ojos y otra dignidad.