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Puebla

“No se culpa a las víctimas”: clamor por justicia tras crimen en Angelópolis

A casi una semana del homicidio de Gisele, Emmanuel y Joaquín frente al bar Sala de Despecho, en la zona de Angelópolis, familiares y amigos alzaron la voz para exigir justicia y frenar la criminalización de los jóvenes.

Vestidos de blanco y con el dolor aún presente, cerca de 200 personas se reunieron a los pies de la Estrella de Puebla, donde colocaron veladoras y pancartas con mensajes contundentes como “¡No se culpa a las víctimas!” y “La verdad no se manipula”.

El acto fue más que una protesta; fue un llamado colectivo a la conciencia social. Se guardó un minuto de silencio y se realizó una oración en memoria de los jóvenes, en un ambiente cargado de tristeza, pero también de exigencia firme.

“Nada me va a regresar a mi niño”, expresó Esteban Campaña, padre de Emmanuel, con la voz entrecortada, recordando a su hijo de 29 años.

Dolor, unidad y exigencia de justicia

Durante la manifestación, el padre de Emmanuel pidió que la memoria de su hijo y de los otros jóvenes sea honrada con amor, fe y esperanza, pero también con acciones concretas que garanticen justicia.

Señaló que ningún joven debería salir a divertirse con miedo, y destacó que la Fiscalía General del Estado de Puebla ha mantenido comunicación con los familiares.

El mensaje fue claro: la sociedad no debe permitir que las víctimas sean señaladas o juzgadas. Nicole Wirth, hermana de Joaquín —quien estaba por cumplir 33 años—, recordó que la protesta también fue dedicada a las personas lesionadas durante el hecho violento.

Nicole subrayó un punto que resonó entre los asistentes:

  • No basta con “portarse bien” para estar a salvo.
  • La violencia puede alcanzar a cualquiera.
  • La solidaridad es clave en momentos como este.

“Eso no es cierto, lamentablemente tocó a mi familia”, expresó ante medios de comunicación.

Un llamado a la sociedad y a las autoridades

La movilización en Angelópolis no solo fue un homenaje, también fue un llamado a la unidad social para enfrentar el clima de violencia.

Esteban Campaña pidió que sociedad y autoridades trabajen de manera conjunta para construir entornos más seguros. “Somos más los buenos”, afirmó, insistiendo en que la luz y la esperanza deben ser más fuertes que cualquier acto de violencia.

Entre veladoras encendidas y abrazos solidarios, los asistentes reafirmaron su exigencia de:

  • Justicia transparente.
  • Investigación sin prejuicios.
  • Respeto a la memoria de las víctimas.
  • Paz para las familias afectadas.

La manifestación dejó claro que el dolor no se traduce en silencio. Por el contrario, se convirtió en una voz colectiva que exige verdad y justicia, y que rechaza cualquier intento de culpar a quienes ya no pueden defenderse.

En Angelópolis, la consigna quedó marcada en cada cartel y en cada lágrima: no se culpa a las víctimas.