Tlaxcala, Tlax.- Ante el incremento de las deportaciones desde Estados Unidos y el tránsito de personas en situación migratoria irregular, la diócesis de Tlaxcala alzó la voz. Su vocero, Ranulfo Rojas Bretón, hizo un llamado directo a la tolerancia, el respeto y la empatía hacia quienes dejan sus países buscando una vida mejor.
En entrevista, recordó que la migración no es ajena a la fe ni a la historia: José y María también fueron migrantes, una enseñanza que invita a acoger sin discriminar.
El mensaje es claro: muchas personas migran por necesidad, por violencia, por crisis sociales o económicas, y al llegar esperan ser respetadas, no encontrarse con odio o rechazo. Para la diócesis, reconocer esa realidad es el primer paso para humanizar el debate y fortalecer la convivencia.
Discursos de odio y la urgencia de políticas humanitarias
Rojas Bretón advirtió que el avance de discursos antimigrantes —impulsados por políticas conservadoras en distintos países— ha permeado en la sociedad mexicana, generando actitudes de discriminación. Subrayó que México recibe cada año a miles de migrantes, principalmente de Sudamérica, que atraviesan el país rumbo al llamado “sueño americano” con la esperanza de vivir en paz.
Por ello, la diócesis invitó a los gobiernos a crear políticas públicas que garanticen bienestar, seguridad y buen tránsito para las personas en movilidad. La idea no es abstracta: se trata de respuestas concretas, de corredores seguros, de servicios básicos y de trato digno. “Todos dependemos unos de otros”, insistió el vocero, recordando que la solidaridad es una responsabilidad compartida.
Fe, solidaridad y contexto regional
Desde la perspectiva pastoral, el llamado es a ser signos tangibles de esperanza. Para quienes profesan la fe católica, la migración puede vivirse como una oportunidad para poner en práctica la fe a través del apoyo real y cotidiano.
En el plano regional, Rojas Bretón también expresó su deseo de que los cambios políticos en Venezuela se traduzcan en bienestar para su población. Señaló que la situación económica y social ha sido muy delicada, con testimonios de escasez de alimentos y medicamentos, lo que empuja a muchas personas a salir del país. Su reflexión apunta a la construcción diaria de la democracia, la paz y la tranquilidad como bases para que nadie tenga que migrar por obligación.
El mensaje final, desde Tlaxcala, es firme y humano: más empatía, menos prejuicios, y acciones que pongan a las personas al centro.
Más noticias
- UATx impulsa el desarrollo emocional y educativo de niñas y niños en Tlaxcala
- Tlaxcala entra al programa federal 2026 para salvar carreteras clave
- Exhibe Raymundo Vázquez a su cuñada y a dirigente de MORENA en Tlaxcala
- “Tlaxcala de colores”: el carnaval cobra vida en una exposición imperdible
- Muere joven tras agresión ocurrida en diciembre en Tizatlán; familia acusa omisión de autoridades
- Ramiro Vivanco deja la Oficialía Mayor y abre nueva etapa en Tlaxcala
- Congreso de Tlaxcala mueve piezas clave y renueva comisiones sin frenar trabajo












