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Tlaxcala

El cinismo se viste de "aliado": Judas Tadeo N. y la simulación en el 8M de Tlaxcala

Tlaxcala, Tlax.- La marcha del 8 de marzo en Tlaxcala, un espacio históricamente reservado para la exigencia de justicia, seguridad y derechos para las mujeres, fue escenario de un episodio que transita entre lo absurdo y lo indignante y lo que pretendía ser una "performance" de solidaridad masculina terminó por convertirse en el recordatorio de una de las violencias más normalizadas en el estado: el abandono económico de las infancias.

Bajo el lema “Me callo para que ellas hablen”, escrito sobre su torso descubierto y con las manos simbólicamente atadas, Judas Tadeo N., de 26 años, se presentó en la movilización acompañado de su actual pareja.

El gesto, que buscaba proyectar la imagen de un "aliado" consciente de su privilegio, fue rápidamente desmantelado no por la teoría feminista, sino por la realidad jurídica y personal que arrastra.

El silencio que el joven pretendía guardar fue roto por el grito de su propia ex pareja, quien ante la mirada de colectivas y asistentes, lo confrontó directamente.

La acusación fue contundente: Judas Tadeo N. es un presunto deudor alimentario que evade la responsabilidad económica de su hijo de nueve años.

Tras el altercado, colectivas y figuras públicas, incluido el exdiputado Miguel Ángel Covarrubias, difundieron datos que confirman que el activismo de fachada del joven choca de frente con la legalidad, Judas Tadeo enfrenta una demanda por pensión alimenticia asentada en el expediente 09/2022.

Este caso pone de manifiesto una crítica recurrente dentro del movimiento feminista: la figura del "aliado" que utiliza la estética de la lucha para limpiar su imagen pública o ejercer una suerte de "lavado de cara" social, mientras que en lo privado perpetúa violencias económicas que vulneran el bienestar de sus propios hijos.

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Entre consignas y reclamos, el joven fue retirado de la movilización. Para las activistas tlaxcaltecas, el mensaje es unánime: ser aliado no es un disfraz de un día ni una frase pintada en el pecho; es una práctica congruente que comienza por cumplir con las obligaciones más básicas.

"La justicia para las mujeres también pasa por la responsabilidad de los padres. No se puede pedir silencio para que ellas hablen cuando se les ha negado el sustento para sus hijos", comentaron voces dentro de las colectivas locales.

El incidente, que ya suma miles de reproducciones en plataformas digitales, ha dejado de ser un chisme de redes para convertirse en un caso de estudio sobre la audacia del patriarcado.

Judas Tadeo N. buscaba protagonismo a través del silencio, pero terminó obteniendo una notoriedad que probablemente preferiría evitar: la de ser el rostro de la incongruencia en un día donde la verdad y la memoria son las protagonistas.

Al cierre de esta edición, se espera que la presión social derivada de este acto de cinismo acelere los procesos en los juzgados familiares, donde el expediente 09/2022 aguarda una resolución que, a diferencia de su cartel, sí impacte positivamente en la vida de un menor.

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