Tlaxcala, Tlax.,-La colectiva "Mujeres Organizadas de Tlaxcala" ha difundido un testimonio que coloca en el ojo del huracán a César Xochitzi Hernández, actual Secretario de Cultura, Artesanía y Turismo del municipio, tras ser señalado por realizar capturas fotográficas invasivas a mujeres y participantes del carnaval.
Lo que debió ser una celebración de identidad y folclore en el corazón de Contla de Juan Cuamatzi se vio empañado por denuncias de hostigamiento que apuntan directamente a la organización del evento.
De acuerdo con el relato de una de las afectadas, el funcionario público, acompañado por otros hombres, aprovechó su posición en las áreas de presentación para enfocar de manera selectiva y sugerente a las jóvenes que ejecutaban las danzas tradicionales.
La denuncia subraya que no se trataba de un registro institucional de la festividad, sino de una conducta que generó una atmósfera de incomodidad y vulnerabilidad para las bailarinas y las asistentes, quienes se percataron de que el enfoque de las cámaras se centraba en su aspecto físico mientras realizaban su actividad cultural.
La situación escaló cuando una de las espectadoras notó que ella misma estaba siendo fotografiada por Xochitzi Hernández sin su consentimiento, transformando una tarde de esparcimiento familiar en un episodio de asedio.
Sin embargo, la gravedad del incidente no terminó con la conducta del funcionario, sino que se extendió a la respuesta de las autoridades de seguridad pública.
Al intentar reportar el hostigamiento ante los elementos de la policía municipal presentes en el lugar, la víctima se enfrentó a una barrera de indolencia y revictimización; los oficiales desestimaron la queja bajo el argumento de "falta de pruebas", respondiendo con una actitud grosera y carente de cualquier protocolo con perspectiva de género.
Este evento resulta particularmente preocupante al involucrar a un servidor público cuya función principal es, precisamente, la promoción de un ambiente seguro y digno para la expresión cultural.
La participación de las mujeres en el Carnaval de Contla es un pilar de la tradición, y que sea un organizador quien convierta el escenario en un espacio de cosificación representa una contradicción ética profunda.
Ante la opacidad de la respuesta policial, el llamado de las organizaciones civiles es una revisión inmediata de la conducta de César Xochitzi Hernández y de los elementos de seguridad que omitieron su deber de protección.










