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Argenis Palacios cuenta cómo fue adaptarse, competir y crecer como estudiante deportista en UMAD

Convertirse en estudiante deportista dentro de un equipo que ya es bicampeón nacional no es una tarea sencilla. Implica mucho más que talento en la duela: exige disciplina, compromiso y una mentalidad fuerte para integrarse a una cultura de trabajo donde la exigencia es constante, tanto en el deporte como en lo académico.

Desde el primer día, el proceso demanda paciencia y capacidad de adaptación. Entrenar, asistir a clases, cumplir con tareas, trabajar en el gimnasio y volver a entrenar se vuelve parte de una rutina intensa que no admite distracciones. Competir por un lugar implica aceptar roles, entender que cada oportunidad se gana y aprender a convivir con la presión.

Además, compartir vestidor con jugadores de mayor experiencia se transforma en una escuela silenciosa pero poderosa, donde observar hábitos, actitudes y mentalidad acelera el crecimiento personal y deportivo.

El proceso de Argenis Palacios con los Tigres Blancos

Ese camino lo ha recorrido Argenis Palacios, estudiante de la Licenciatura en Administración e Innovación de Negocios y jugador de los Tigres Blancos de la Universidad Madero (UMAD). En apenas año y medio, el joven originario de Atlixco, Puebla, ha vivido todas las etapas del proceso de adaptación.

Durante su primera temporada, el protagonismo fue limitado, algo normal al llegar como novato a un equipo consolidado. Sin embargo, en su segunda campaña, su participación ha crecido notablemente, apareciendo incluso en momentos clave, como ocurrió en la visita ante Leones Anáhuac Xalapa, donde su aporte fue determinante.

“El año pasado entendí que esto es un proceso”, explicó Argenis. “Había jugadores con más experiencia y yo tenía que aprender, sumar y absorber todo lo posible. Hoy me siento más motivado y preparado para asumir responsabilidades”, señaló.

Equilibrio entre estudios y basquetbol universitario

Más allá de la cancha, la vida académica también exige constancia. Argenis destaca que combinar estudios y deporte de alto nivel no siempre es sencillo, especialmente durante las giras, cuando hay que adelantar trabajos o estudiar desde otras ciudades.

Aun así, considera que esta exigencia es una herramienta clave para su futuro. “Sabía a lo que venía. La disciplina y la constancia me van a llevar lejos”, aseguró. Para él, UMAD representa un entorno donde el deporte y la educación se complementan, formando profesionales con carácter, responsabilidad y visión.

La historia de Argenis Palacios refleja que competir, adaptarse y responder no es solo una consigna deportiva, sino un proceso que construye personas preparadas para cualquier reto dentro y fuera de la cancha.