Puebla, Pue.- La constancia, el trabajo silencioso y la paciencia comienzan a rendir frutos para Eduardo Carrasco, quien vive su temporada de mayor protagonismo con los Tigres Blancos de la Universidad Madero dentro de la campaña 2025-2026 de la Liga ABE.
Desde los torneos de pretemporada, incluidos los disputados fuera de Puebla y la Copa ABE Inter, el alero tuvo numerosos minutos en la cancha, una señal clara de que su rol dentro del equipo comenzaba a transformarse. Aquellas actuaciones no fueron casualidad: hoy, a semanas de que se reanude la temporada regular con el complemento del calendario rumbo a los Ocho Grandes, sus números confirman que esta es su campaña de mayor participación, no solo en minutos, sino también en puntos y asistencias.
Más minutos, más responsabilidad
En las dos temporadas anteriores, Carrasco solía ingresar cuando los partidos estaban prácticamente definidos. Hoy, el escenario es distinto. Ahora entra en momentos clave, cuando el marcador es cerrado y se requiere tomar decisiones dentro de la duela.
“El año pasado promediaba quizá un minuto y medio, ahora tengo mucho más tiempo en la cancha. Al principio cuesta creérselo, porque te acostumbras a entrar con el partido resuelto. Hoy me toca hacerlo cuando estás abajo por dos puntos o cuando hay que sacar el trabajo”, compartió el jugador.
Este cambio, lejos de intimidarlo, lo motiva. “Me encanta porque me gusta jugar, sudar la camiseta y sentir la emoción al terminar los partidos”, expresó, reflejando la mentalidad competitiva que ha desarrollado con el paso del tiempo.
Trabajo, gratitud y equipo
Carrasco reconoce que su presente tiene bases sólidas en el esfuerzo acumulado durante años. Agradecido por la oportunidad de combinar el deporte con su formación académica, destacó el respaldo que ha recibido.
“Es hermoso estar estudiando a través del basquetbol. Agradezco mucho a Dios, a mi familia, al coach por la confianza y, sobre todo, al equipo, porque está muy fuerte”, señaló.
La influencia del coach Radai Villaseñor
Con un semestre completo bajo la dirección de Radai Villaseñor, el estudiante deportista considera que el estratega ha sido una pieza clave para el crecimiento colectivo de los Tigres Blancos, que mantienen la mira puesta en clasificar a los Ocho Grandes, que tendrán como sede el ITESM Puebla.
“El coach encajó perfectamente con nosotros. Aporta mucho en la cancha y fuera de ella, sobre todo a nivel emocional. La confianza que nos da se siente en todo el equipo”, concluyó.
Así, Eduardo Carrasco no solo consolida su lugar en la rotación, sino que se perfila como un elemento confiable en momentos decisivos, reflejo de un proceso que hoy comienza a dar resultados visibles.