La cosa se calentó fuerte alrededor de Diego Osvaldo Arriaga, juvenil del Club América, después de que su papá, Barnabé Arriaga, fuera detenido en el Estado de México por un presunto intento de robo a un camión lleno de mercancía deportiva.
Aunque el chavo no tiene nada que ver, su nombre terminó embarrado solo por parentesco, y ya sabes cómo es el internet: una chispa basta para que todo explote.
Según los primeros reportes, Barnabé habría sido detenido cuando localizaron un vehículo con reporte de robo cargado con ropa y tenis Nike, mercancía valuada en miles —e incluso millones— de pesos. El camión había sido robado minutos antes, lo que generó un despliegue de vigilancia con el sistema C-4, que terminó en un operativo donde interceptaron la unidad y detuvieron a los presuntos responsables.
Aún así, las autoridades no han soltado detalles finos sobre el momento exacto de la captura ni las circunstancias que llevaron a la aprehensión del padre del jugador. Lo único claro es que la situación agarró fuerza rápido, sobre todo porque se le ha señalado como posible integrante de una banda dedicada al robo de unidades de carga en el Valle de México y Toluca. Nada de esto está confirmado oficialmente, pero la línea de investigación sigue abierta.
¿Quién es Diego Arriaga y por qué su nombre está sonando tanto?
Mientras todo esto avanza, el nombre del joven mediocampista empezó a circular por todos lados. Diego, de 21 años, forma parte de la cantera del América, porta el dorsal 186 y ha estado presente en convocatorias recientes de André Jardine ante Puebla, Mazatlán y León, aunque aún no ha debutado en Liga MX.
Eso sí, ya tuvo su momento de brillo: en un amistoso contra Puebla entró al minuto 76 y marcó el gol del empate, ganándose el aplauso de la afición azulcrema. En la categoría Sub-21 trae números sólidos: 13 partidos, 992 minutos, un gol y dos amarillas.
Pese al revuelo, ni Diego ni el club han dicho una palabra. Todo está en pausa mientras se aclaran los hechos y las autoridades mexiquenses liberan más información.
Lo que se espera en las próximas horas
Por ahora, el caso sigue en investigación y todo apunta a que habrá más detalles pronto. Diego, ajeno a lo ocurrido, enfrenta la presión mediática que cayó sobre él de rebote. Y el América, por su parte, mantiene silencio total mientras se despeja el panorama.