Desde el primer minuto de este 19 de marzo de 2026, el Colegio de Bachilleres suspendió clases en todos sus planteles, dejando sin actividades a miles de estudiantes en la Ciudad de México y el Estado de México. La decisión se dio tras el inicio de una huelga convocada por el sindicato de trabajadores.
El impacto es inmediato y masivo, ya que las 20 escuelas del sistema quedaron completamente cerradas, sin acceso para alumnos ni personal administrativo. Esto ocurre en paralelo a otras movilizaciones del sector educativo, lo que aumenta la presión en el sistema de enseñanza media superior.
Para estudiantes y familias, el escenario genera incertidumbre, ya que no hay una fecha clara para el regreso a clases, por lo que deberán mantenerse atentos a comunicados oficiales.
Las razones detrás del paro y las principales exigencias
El movimiento fue impulsado por el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores del Colegio de Bachilleres, tras denunciar incumplimientos en el contrato colectivo de trabajo. La decisión de ir a huelga fue respaldada por la mayoría de los trabajadores mediante votación.
Entre las principales demandas destacan:
- Adeudos contractuales pendientes que no han sido cubiertos
- Retrasos en pagos comprometidos a trabajadores
- Irregularidades en procesos laborales internos
- Falta de liberación de plazas administrativas
Uno de los puntos más sensibles es la liberación de 241 plazas detenidas desde junio de 2025, lo que, según el sindicato, ha complicado la operación de los planteles.
Además, los trabajadores rechazaron propuestas recientes de las autoridades, al considerar que no cumplen con lo acordado previamente, especialmente en temas de pagos retroactivos.
Qué sigue para estudiantes y el sistema educativo
Las actividades académicas y administrativas están completamente detenidas, y los planteles permanecen bajo resguardo sindical, lo que impide cualquier tipo de operación.
Este paro se perfila como uno de los más relevantes del año en el sector educativo, no solo por su alcance, sino porque se suma a otros conflictos laborales activos en el país. También ocurre a poco más de dos años de la última huelga en el Colegio de Bachilleres, que en 2023 se extendió durante 50 días.
Por ahora, autoridades educativas han señalado que continuarán las mesas de diálogo con el objetivo de alcanzar acuerdos que permitan reanudar actividades. Sin embargo, la falta de una fecha concreta mantiene en pausa la planeación académica de miles de jóvenes.
En términos prácticos, lo más importante para estudiantes es seguir canales oficiales del Colegio de Bachilleres, mantenerse informados sobre posibles avances y estar preparados para una eventual reanudación que podría darse en cualquier momento dependiendo de las negociaciones.