Más de 17 organizaciones civiles pusieron en duda la versión oficial sobre el derrame en el Golfo de México, al presentar información que apunta a que el problema habría iniciado semanas antes de lo informado públicamente. De acuerdo con estos grupos, el origen del incidente estaría relacionado con un ducto activo de Petróleos Mexicanos en la Sonda de Campeche.
Entre las organizaciones que participaron en este análisis se encuentran colectivos ambientales y de investigación que han dado seguimiento al caso mediante imágenes satelitales y monitoreo en campo. Aseguran que desde principios de febrero ya existían indicios claros de la presencia de hidrocarburos en el mar.
“No es solo una diferencia de versiones, hay inconsistencias en la información presentada”, señalaron
Este señalamiento ha generado un nuevo debate sobre la transparencia en el manejo de este tipo de contingencias.
Cronología del derrame y su expansión
Según los datos compartidos por estas organizaciones, el derrame habría seguido una línea de tiempo distinta a la oficial. Entre los momentos más relevantes destacan:
- 6 de febrero: detección inicial de manchas en zona marina frente a Campeche
- 7 de febrero: llegada de embarcaciones especializadas para trabajos en el ducto
- 13 de febrero: maniobras de dispersión sin notificación pública
- 19 de febrero: mancha alcanza cerca de 300 km²
- Marzo: hidrocarburo llega a costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas
- 21 de marzo: más de 600 kilómetros de litoral con afectaciones
Los impactos no solo se limitaron al mar, sino que también alcanzaron manglares, arrecifes, fauna marina y comunidades pesqueras en distintas regiones del Golfo.
Las organizaciones también destacaron que durante este periodo no se habrían emitido alertas oportunas, lo que habría retrasado acciones de contención.
Cuestionamientos y efectos en comunidades
Uno de los puntos más delicados del caso es el impacto en las comunidades costeras. Pescadores y habitantes de zonas cercanas habrían enfrentado consecuencias sin contar con información clara ni oportuna, lo que complica la respuesta ante este tipo de eventos.
Además, los grupos civiles señalaron que el Plan Nacional de Contingencia establece protocolos específicos que deben activarse de inmediato, entre ellos:
- Notificación temprana del incidente
- Identificación de la fuente del derrame
- Coordinación entre autoridades
- Protección de ecosistemas y población
Para las organizaciones, el principal problema radica en la falta de claridad y oportunidad en la información, lo que habría afectado la capacidad de reacción ante el derrame.
Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades para esclarecer los hechos, informar con transparencia y garantizar medidas que eviten situaciones similares en el futuro.