España.- Durante la IV Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, la presidenta de México puso sobre la mesa dos acciones clave para la paz global y logró que nuestro país sea la próxima sede del evento.
Un fuerte mensaje desde el continente europeo.
Imagínate estar frente a los líderes más poderosos y proponerles que recorten sus presupuestos bélicos. Pues justo eso hizo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante su participación en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada en Barcelona. Al tomar el micrófono en este foro presidido por el mandatario español Pedro Sánchez, dejó muy claro que es una mujer de paz y lanzó un planteamiento bastante atrevido que ya había asomado en el pasado G20 de Brasil: destinar el 10 por ciento del gasto mundial en armamento para financiar un gigantesco programa global de reforestación.
Básicamente, la idea es tomar esos miles de millones de dólares que se gastan en instrumentos bélicos y usarlos para que millones de personas siembren hectáreas de árboles cada año. Como ella misma lo resumió con una frase contundente ante los presentes:
"En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida."
Soberanía, orgullo histórico y la sede para México.
Pero la mandataria no se detuvo ahí. Además de la agenda ecológica, se metió en temas de geopolítica pura y dura al proponer una declaración formal en contra de la intervención militar en Cuba, apostando siempre por que el diálogo prevalezca. Para Sheinbaum, la democracia no tiene ningún sentido si no existen opciones tangibles para los pobres y desposeídos. En su discurso, presumió con muchísimo orgullo sus raíces y el legado de figuras históricas como Miguel Hidalgo y José María Morelos y Pavón.
Además, resaltó puntos clave de su visión de gobierno y su llegada al poder:
- Representa a un pueblo que decidió romper con su historia de machismo al elegir a su primera mujer presidenta.
- Entiende la democracia como un camino ineludible hacia la prosperidad compartida.
Y ojo, porque trajo buenas noticias bajo el brazo. Lanzó la invitación para que México sea la sede oficial de esta Cumbre en el año 2027, propuesta que el propio Pedro Sánchez agradeció y confirmó públicamente durante la inauguración del evento.
La visión de España y el futuro de las democracias.
El encuentro, que reunió a pesos pesados como Gustavo Petro, Luiz Inácio Lula da Silva y Yamandú Orsi, también sirvió para que el presidente español fijara su postura. Pedro Sánchez hizo un llamado urgente para pasar a la acción y proteger el sistema democrático, que últimamente anda recibiendo duros reveses con la normalización del uso de la fuerza a nivel internacional.
El mandatario europeo puso sobre la mesa otros objetivos de gran relevancia para debatir:
- Renovar la Organización de las Naciones Unidas e, incluso, buscar que sea liderada por una mujer.
- Exigir mayor responsabilidad a las plataformas digitales para frenar la manipulación de los algoritmos y combatir la polarización.
- Afrontar directamente la desigualdad, ya que es incompatible con una sociedad sana.
Sin duda, fue un fin de semana de mucho movimiento político en Barcelona, donde México levantó la mano para liderar la conversación mundial sobre ecología y desarrollo en los próximos años.