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2025: El segundo año más cálido y el costo real de ignorar el clima

El año 2025 está por concluir y las cifras son contundentes: se posiciona como el segundo año más caluroso desde que existen registros, empatado con 2023 y solo superado por 2024. Este incremento en la temperatura global no es solo una estadística; es el combustible que ha intensificado olas de calor, sequías e inundaciones en todo el planeta, transformando el clima en una emergencia cotidiana para millones de personas.

La huella del calentamiento en los desastres actuales.

El grupo científico World Weather Attribution (WWA) analizó 22 de los fenómenos meteorológicos más devastadores de este año en los cinco continentes. El veredicto es claro: en 17 de esos casos, la magnitud del desastre fue mayor o más probable debido a la crisis climática provocada por el ser humano.

El cambio climático ya no es una amenaza futura, sino un agravante directo que hizo más probables y letales 17 de los mayores desastres naturales registrados en 2025. Desde los incendios récord en la península ibérica hasta las mortíferas olas de calor en México y Argentina, la huella del carbono es innegable.

Desinformación: Una barrera que cuesta vidas.

El 2025 también ha estado marcado por el ascenso de movimientos negacionistas y discursos populistas que han convertido la ciencia climática en una "guerra cultural". Investigadores del Imperial College de Londres advierten que la desinformación no solo frena las políticas públicas, sino que mata de forma directa.

En algunos desastres ocurridos este año, parte de la población ignoró las alertas de evacuación al no creer en la gravedad del cambio climático, pagando con sus vidas las consecuencias de las noticias falsas. A pesar de que el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU dictaminó en julio que los países están obligados legalmente a limitar el calentamiento, el avance de la ideología sobre la evidencia científica sigue siendo un obstáculo crítico.

Los límites de la adaptación y la injusticia social.

Aunque invertir en urbanismo y preparación es vital, expertos señalan que la adaptación tiene límites físicos. El huracán Melissa, que azotó Jamaica en octubre, demostró que ni el nivel más alto de preparación puede proteger totalmente a las pequeñas naciones insulares ante tormentas de tal intensidad. La única solución definitiva sigue siendo la reducción drástica de emisiones y el abandono de los combustibles fósiles.

Por otro lado, el impacto de esta crisis sigue siendo profundamente desigual. El informe anual destaca que las consecuencias recaen con mayor fuerza sobre el Sur Global y grupos vulnerables. Las mujeres, por ejemplo, enfrentan una carga desproporcionada debido a la falta de representación en el liderazgo y sus roles de cuidado, lo que aumenta su exposición a temperaturas peligrosas y afecta directamente la educación infantil por el cierre recurrente de escuelas.

Olas de calor: El asesino silencioso de 2025.

De todos los eventos investigados, las olas de calor fueron los fenómenos más letales del año. Solo en Europa, se estima que una única ola de calor veraniega cobró la vida de más de 24,000 personas. Estos eventos, sumados a las tormentas en el sudeste asiático que mataron a más de 1,700 personas, subrayan la urgencia de una acción climática que deje de ser política para volverse puramente humanitaria.