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5 minutos de ejercicio al día podrían alargar tu vida, según la ciencia

Hacer ejercicio ya no tiene que ser sinónimo de pasar horas en el gimnasio.

Un estudio reciente confirma que solo cinco minutos diarios de actividad física intensa pueden reducir hasta en un 10% el riesgo de muerte prematura. Este hallazgo cambia por completo la idea tradicional de que solo las rutinas largas generan beneficios reales.

En términos simples, ganas años de vida en el mismo tiempo que tardas en preparar un café. La clave está en romper con el sedentarismo y activar el cuerpo, aunque sea por lapsos cortos. Investigaciones publicadas en The Lancet señalan que incluso pequeñas dosis de ejercicio moderado o vigoroso generan efectos positivos acumulativos en la longevidad.

Aunque la Organización Mundial de la Salud recomienda 150 minutos semanales, no llegar a esa meta no significa que no estés haciendo nada por tu salud. Cada minuto cuenta, y reducir el tiempo sentado durante el día también salva vidas. De hecho, disminuir solo 30 minutos de sedentarismo diario puede prevenir más del 7% de las muertes generales.

Qué tipo de ejercicio aporta más beneficios en menos tiempo

No todos los ejercicios impactan igual. La combinación de cardio y fuerza es la más efectiva para el corazón, el metabolismo y el control del azúcar en la sangre. Actividades sencillas como caminar a paso rápido durante 30 minutos siguen siendo una excelente opción, sobre todo si estás comenzando.

Para quienes tienen poco tiempo, el entrenamiento por intervalos o HIIT es ideal. Este tipo de ejercicio permite obtener beneficios cardiovasculares en sesiones muy cortas, incluso de cinco minutos, siempre que se realicen con buena intensidad. Estudios citados por Harvard Health Publishing y Frontiers respaldan su efectividad.

El entrenamiento de fuerza, al menos dos veces por semana, también juega un papel clave. Mantener la masa muscular ayuda a ralentizar el envejecimiento y mejora la eficiencia del corazón, lo que se traduce en una mejor calidad de vida a largo plazo.

Cómo protege el ejercicio a tu corazón y cómo hacerlo sin lesionarte

El movimiento regular mejora el flujo sanguíneo y reduce la inflamación interna. El corazón se vuelve más eficiente, baja la presión arterial y disminuye la grasa abdominal, uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. Además, mantener niveles estables de glucosa ayuda a prevenir eventos graves como infartos y accidentes cerebrovasculares.

Para evitar lesiones, es importante escuchar a tu cuerpo. No se trata de hacer más, sino de hacerlo bien. Un buen calentamiento, la técnica correcta y el uso de calzado adecuado marcan la diferencia. Si sientes dolor intenso o mareos, lo mejor es parar.

Moverte un poco cada día es una inversión directa en tu futuro. La ciencia confirma que pequeños esfuerzos constantes pueden regalarte una vida más larga, saludable y con más energía, sin necesidad de rutinas complicadas ni largas horas de entrenamiento.