La movilidad urbana ya no puede seguir dependiendo de modelos contaminantes.
En ese contexto, DiDi reafirma su apuesta por un transporte más limpio, eficiente y accesible, alineado con la urgencia de combatir el cambio climático y mejorar la calidad de vida en las ciudades. Moverse ya no solo implica llegar de un punto a otro, también significa reducir emisiones, ahorrar tiempo y construir entornos urbanos más justos.
El reto es claro. El transporte genera entre el 20 y 25% de las emisiones globales de CO2 relacionadas con la energía, y más del 90% de la energía usada en transporte motorizado proviene de combustibles fósiles. En ciudades como la CDMX, esto se traduce en traslados largos, tráfico constante y miles de horas perdidas cada año. De acuerdo con datos del IMCO, las personas pierden más de 100 horas anuales solo en trayectos al trabajo.
Frente a esta realidad, DiDi busca que cada viaje sea más eficiente y menos contaminante, usando la tecnología como aliada para transformar la forma en que nos movemos.
Moverse limpio también es moverse mejor
Uno de los avances más relevantes es la incorporación de vehículos eléctricos y modelos de movilidad más eficientes dentro de la plataforma. Gracias a esta estrategia, se ha evitado la emisión de 7.9 millones de toneladas de CO2 en zonas urbanas, una cifra que marca un impacto real en la lucha contra la contaminación.
Además del beneficio ambiental, la movilidad sostenible también es movilidad segura. DiDi ha integrado tecnologías avanzadas para la detección de riesgos, protección de usuarios, conductores y peatones, y mejora continua de la experiencia de viaje. La innovación no se queda en el discurso: se traduce en trayectos más confiables y responsables.
Otro punto clave es la inclusión. Más de 6.9 millones de adultos mayores han accedido a servicios de movilidad personalizados, mientras que millones de conductores están certificados para atender a personas con discapacidad visual, fortaleciendo un sistema de transporte más equitativo.
El futuro del transporte se construye en conjunto
DiDi tiene claro que la movilidad sostenible no depende de una sola solución, sino de la suma inteligente de distintas alternativas. Caminar, usar bicicleta, transporte público, viajes compartidos y vehículos eléctricos pueden coexistir para reducir congestión, emisiones y desigualdad.
La colaboración entre usuarios, conductores, tecnología y ciudades es clave. Una ciudad más conectada no solo se mueve mejor, también vive mejor. El transporte sostenible impulsa otros avances sociales: empoderamiento económico, reducción de brechas y combate al cambio climático.
Cada decisión cuenta. Elegir un viaje más limpio hoy define la ciudad del mañana. Por eso, DiDi mantiene firme su compromiso: integrar innovación, electrificación y eficiencia para acelerar la transición hacia urbes más limpias, justas y funcionales. El mensaje es claro: cero emisiones, máximo movimiento.