En México, los gatos están viviendo su mejor momento. Cada vez más familias los eligen como compañeros de vida y eso no es casualidad. De acuerdo con datos del INEGI, 7 de cada 10 hogares mexicanos tienen una mascota, cifra que creció notablemente desde 2017 y alcanzó su punto más alto durante la pandemia.
Este fenómeno ocurre al mismo tiempo que la natalidad en el país registró una baja del 4.5 por ciento el año pasado. Más que una simple coincidencia, estamos ante una transformación social profunda donde las dinámicas familiares y el estilo de vida urbano favorecen la adopción de animales de compañía.
La académica de la Universidad Autónoma de Guadalajara, MVZ Alejandra Díaz Barrantes, explica que el auge felino también obliga a reflexionar sobre el cuidado responsable y el bienestar animal.
Un estilo de vida que favorece a los felinos
Las largas jornadas laborales, los trayectos extensos y las viviendas cada vez más pequeñas han hecho que muchas personas opten por gatos. Son vistos como independientes, limpios y silenciosos, características que encajan perfecto con agendas apretadas y departamentos compactos.
Pero ojo, que no todo es tan simple.
Existe el mito de que los gatos “no necesitan cuidados”, y eso está lejos de la realidad. Aunque no son animales estrictamente gregarios, sí requieren condiciones específicas para vivir sanos y equilibrados.
En casa deben contar con:
- Espacios seguros y delimitados
- Areneros y comederos suficientes
- Zonas altas para trepar
- Rascadores y escondites
- Juego y estimulación mental constante
La falta de estos recursos puede generar problemas de comportamiento y afectar su salud física y emocional. En pocas palabras, un gato necesita atención, estructura y enriquecimiento ambiental, aunque no lo exija como un perro.
El auge de la medicina felina y la formación profesional
El crecimiento en la población de gatos también ha impulsado un cambio en la medicina veterinaria. Hoy existe un enfoque más especializado conocido como medicina felina, con tratamientos y protocolos diseñados específicamente para esta especie.
Entre los avances destacan:
- Analgésicos postoperatorios especializados
- Terapias específicas para diabetes felina
- Desparasitantes adaptados a sus necesidades
Esta evolución responde a una visión más precisa de la veterinaria moderna, donde cada especie requiere conocimientos particulares.
En este contexto, la Universidad Autónoma de Guadalajara forma a sus estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia con una perspectiva integral que abarca salud animal, ambiental y social. La demanda de servicios veterinarios sigue en aumento, y los profesionales del área juegan un papel clave en la prevención de enfermedades y en la salud pública.
El mensaje es claro: el gato ya no es solo una mascota, es parte central del hogar contemporáneo. Y su bienestar depende de información, conciencia y preparación profesional adecuada.
La tendencia felina no parece detenerse. Al contrario, todo indica que los mininos seguirán siendo protagonistas del hogar moderno y motor de transformación en la práctica veterinaria.