Natalia Peres. Fotografía cortesía de UF/IFAS.

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Marchitez por Fusarium pone en alerta a productores de fresa en Estados Unidos

Los productores de fresa en Estados Unidos enfrentan una nueva amenaza agrícola: la expansión de la marchitez por Fusarium, una enfermedad capaz de permanecer durante años en el suelo y afectar severamente los cultivos. Ante este escenario, los agricultores están recurriendo cada vez más a especialistas en patología vegetal de la Universidad de Florida para obtener diagnósticos rápidos y precisos.

La enfermedad ya fue detectada en distintos estados de la Costa Este, lo que ha encendido las alertas entre productores y centros de investigación. La velocidad con la que se identifica el problema se ha convertido en un factor clave para reducir pérdidas y evitar una propagación mayor.

Diagnóstico rápido de enfermedades en cultivos de fresa

La Clínica de Diagnóstico de Enfermedades Vegetales del Centro de Investigación y Educación de la Costa del Golfo (GCREC), perteneciente al sistema UF/IFAS de la University of Florida Institute of Food and Agricultural Sciences, se ha consolidado como uno de los principales puntos de apoyo para productores de fresa en Estados Unidos.

Especialistas como Natalia Peres y Marcus Marin confirmaron recientemente casos de marchitez por Fusarium en Florida, Carolina del Norte, Nueva York, Connecticut y Virginia.

Según los investigadores, la enfermedad representa un reto importante porque las variedades actuales de fresa tienen una resistencia limitada y existen pocos fungicidas realmente eficaces para combatirla.

Marin explicó que el laboratorio ha desarrollado herramientas moleculares que permiten entregar resultados preliminares entre 24 y 48 horas después de recibir una muestra. Con métodos tradicionales, el proceso puede tardar hasta diez días.

La amenaza que preocupa a los agricultores

La marchitez por Fusarium no solo afecta la producción inmediata. También puede permanecer activa en el suelo durante largos periodos y propagarse mediante herramientas agrícolas o material vegetal contaminado.

Ese comportamiento convierte a la enfermedad en un problema especialmente delicado para regiones productoras de fresa, donde el intercambio de plantas y equipos es constante.

Los especialistas señalaron que la detección temprana es fundamental para evitar daños mayores en las fincas comerciales. Por ello, los productores de 22 estados envían muestras al laboratorio ubicado en Balm, condado de Hillsborough, en Florida.

Marcus Marin, profesor asistente de patología vegetal en el Centro de Investigación y Educación de la Costa del Golfo de UF/IFAS, trabaja en la clínica de plantas del centro. Fotografía cortesía de Tyler Jones, UF/IFAS.

Un laboratorio clave para la agricultura estadounidense

La clínica del GCREC opera desde 2005, aunque el trabajo de diagnóstico fitopatológico en la región tiene más de un siglo de historia. De acuerdo con Peres, el laboratorio funciona como una “radiografía” de lo que ocurre en los campos agrícolas temporada tras temporada.

Las investigaciones del centro abarcan enfermedades como Botrytis, antracnosis, pudriciones de corona y Neopestalotiopsis, además de las recientes amenazas relacionadas con Fusarium y Verticillium.

En ese contexto, Marin destacó que el equipo ya trabajaba en sistemas de diagnóstico preventivo antes de que la marchitez por Fusarium fuera detectada oficialmente en campos comerciales de Florida durante la temporada 2025-2026.

Fresas con Botrytis. Fotografía cortesía de Marcus Marin, UF/IFAS. 

UF/IFAS logró una acreditación histórica

El sistema de laboratorios de diagnóstico vegetal de UF/IFAS también alcanzó recientemente un reconocimiento importante dentro de la patología vegetal en Estados Unidos.

El Centro de Diagnóstico Vegetal y la Clínica de Diagnóstico de Enfermedades Vegetales del NFREC se convirtieron en los primeros laboratorios universitarios del país acreditados por la Red Nacional de Diagnóstico Vegetal (NPDN).

Para los especialistas, esta acreditación confirma el nivel técnico de los laboratorios dedicados al análisis de hongos, bacterias y virus que afectan a los cultivos agrícolas.

Mientras tanto, la expansión de la marchitez por Fusarium mantiene bajo vigilancia a productores y científicos, especialmente en zonas donde la producción de fresa representa una actividad económica estratégica.