La curiosidad natural de niñas y niños, especialmente en edades tempranas, puede llevarlos a introducir piezas pequeñas de juguetes u objetos en la nariz, la boca o el oído. Aunque en muchos casos parece una situación menor, este tipo de accidentes domésticos puede representar riesgos importantes para la salud si no se atiende de forma adecuada y oportuna.
Especialistas en salud infantil coinciden en que este tipo de incidentes ocurre con mayor frecuencia en menores de cinco años, etapa en la que la exploración del entorno se realiza principalmente a través del tacto y la boca. Por ello, es fundamental que madres, padres y cuidadores sepan cómo actuar correctamente y, sobre todo, qué no hacer ante estas situaciones.
Señales de alerta según la zona afectada
Los síntomas varían dependiendo de dónde se haya alojado el objeto. En el caso de la nariz, es común detectar secreción persistente por una sola fosa nasal, mal olor, irritación o incluso sangrado. Cuando el objeto se introduce en el oído, el menor puede manifestar dolor, molestia constante, secreción o tocarse repetidamente la oreja.
La situación más delicada ocurre cuando el objeto entra en la boca y existe el riesgo de que pase a las vías respiratorias. En estos casos pueden presentarse tos intensa, dificultad para respirar, cambios en la coloración de la piel o angustia evidente, lo que constituye una emergencia médica inmediata.
Qué hacer y qué evitar ante un objeto extraño
Ante cualquier sospecha, lo más importante es mantener la calma para no alarmar al niño. No se recomienda intentar retirar el objeto con los dedos, pinzas, cotonetes u otros instrumentos caseros, ya que esto puede empujarlo más adentro y agravar la lesión.
La acción correcta es acudir de inmediato a un servicio médico, donde personal capacitado podrá retirar el objeto de forma segura. En caso de dificultad respiratoria, el traslado debe ser urgente. La atención oportuna reduce significativamente el riesgo de infecciones, lesiones internas o complicaciones mayores.
Prevención: la clave para evitar accidentes
La prevención es la herramienta más eficaz. Es fundamental elegir juguetes adecuados para la edad del menor, evitar aquellos con piezas pequeñas desmontables y mantener fuera de su alcance objetos como monedas, botones, pilas o accesorios diminutos.
Asimismo, la supervisión constante durante el juego y la educación temprana sobre el uso correcto de los juguetes ayudan a disminuir este tipo de incidentes. Crear entornos seguros en casa no solo previene accidentes, sino que brinda tranquilidad a las familias.