La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que el descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el 28 de diciembre en Oaxaca, fue consecuencia directa del exceso de velocidad con el que era conducido el convoy.
El accidente dejó un saldo de 14 personas fallecidas y decenas de lesionados, marcando una de las tragedias ferroviarias más graves del año.
De acuerdo con la fiscal Ernestina Godoy, tras analizar la caja negra del tren, se determinó que el maquinista circulaba a 65 kilómetros por hora en una zona donde el límite era de 50 km/h. Las investigaciones también descartaron fallas en las vías, frenos o estructura del tren, lo que refuerza la hipótesis de responsabilidad humana.
“El exceso de velocidad en un tren se potencializa por su peso, la masa y el radio de la curva”, explicó la FGR, detallando que la fuerza centrífuga fue clave para que el convoy saliera de las vías.
Por estos hechos, se ejercerá acción penal por homicidio culposo y lesiones culposas contra el conductor del tren.
Peritajes confirman que el tren y las vías estaban en buen estado
Las autoridades realizaron inspecciones técnicas exhaustivas que abarcaron el punto exacto del descarrilamiento y varios kilómetros antes y después del siniestro. Entre las acciones realizadas destacan:
- Recolección criminalística de indicios en vagones, locomotora y vía férrea
- Análisis de la caja registradora de eventos (caja negra)
- Levantamiento topográfico del tramo afectado
- Revisión de sistemas de freno, ruedas y acoplamientos
Los peritajes confirmaron que no existían daños estructurales en rieles, durmientes ni balasto. Además, se comprobó que el convoy, con un peso aproximado de 400 toneladas, se encontraba en óptimas condiciones mecánicas.
Incluso se detectó que en algunos tramos el conductor sí frenó correctamente, lo que descarta fallas técnicas y refuerza la conclusión de que el factor humano fue determinante.
Gobierno activa reparación integral para víctimas y familias
A un mes del accidente, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el inicio formal del proceso de reparación integral del daño para todas las víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico. La atención será directa, sin intermediarios y en las comunidades afectadas.
Sheinbaum explicó que el mecanismo se realizará conforme a lo establecido por la FGR y deberá ser aceptado voluntariamente por las víctimas o sus familiares. En una primera etapa, recibirán compensaciones por parte de la aseguradora, seguidas de apoyos adicionales determinados por las autoridades.
Para garantizar atención personalizada, se conformó un Grupo Interinstitucional integrado por la CEAV, la FGR y la Secretaría de Gobernación, el cual realizará un censo y acompañamiento a las 225 personas que viajaban en el tren, así como a los familiares de quienes perdieron la vida.
Los montos de reparación serán diferenciados, considerando el nivel de afectación física, emocional y patrimonial de cada caso. Mientras tanto, la FGR mantiene un seguimiento individualizado del proceso penal contra el maquinista.
Este caso marca un precedente en materia de responsabilidad, justicia y atención a víctimas dentro del sistema ferroviario nacional.