En un operativo que llamó la atención a nivel nacional e internacional, México entregó a Estados Unidos a 37 narcotraficantes considerados de alto impacto.
El traslado se realizó este martes al mediodía desde el penal del Altiplano, en el Estado de México, a bordo de un avión Hércules C130 de las Fuerzas Armadas. Desde la madrugada ya se había registrado un fuerte movimiento de seguridad, con helicópteros, vehículos militares y sobrevuelos constantes, lo que generó expectativa entre los habitantes de la zona.
De acuerdo con información federal, los reos fueron sacados del Centro Penal de Readaptación Social número 1, en Almoloya de Juárez, y posteriormente trasladados al Aeropuerto Internacional de Toluca, desde donde partieron rumbo a distintas ciudades de Estados Unidos. Esta acción representa la primera entrega masiva de reclusos a EEUU en 2026 y forma parte de los acuerdos de cooperación bilateral entre ambos países.
A qué ciudades de Estados Unidos fueron enviados los reos
Las autoridades confirmaron que los 37 narcotraficantes extraditados serán procesados en distintas cortes estadounidenses. Los destinos incluyen Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego, ciudades donde enfrentan cargos pendientes relacionados con delincuencia organizada, narcotráfico y lavado de dinero.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, explicó que el traslado se realizó conforme a la Ley de Seguridad Nacional y bajo estrictos mecanismos legales. Además, destacó que esta acción busca reducir la violencia en México, ya que se trata de operadores criminales que aún representaban una amenaza real.
Un punto clave del acuerdo es que, a solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos, se estableció el compromiso de no solicitar la pena de muerte contra los extraditados, lo que garantiza que los procesos se desarrollen bajo penas de prisión conforme a los tratados vigentes.
Cooperación bilateral y aclaración sobre vuelos militares
Con esta entrega, ya suman 92 criminales de alto impacto enviados a Estados Unidos durante la actual administración, lo que refuerza la estrategia de colaboración en materia de seguridad. García Harfuch subrayó que estas acciones se realizan con pleno respeto a la soberanía nacional y dentro de los acuerdos internacionales firmados por México.
Cabe recordar que días antes, la presencia de un avión militar estadounidense tipo C-130J Super Hércules en Toluca generó especulaciones sobre posibles operaciones militares en territorio mexicano. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que no hubo ingreso de tropas extranjeras, y que el vuelo estaba autorizado desde octubre como parte de actividades de capacitación previamente acordadas.
Con este nuevo traslado, el Gobierno de México busca enviar un mensaje claro: la cooperación con Estados Unidos continúa, pero bajo reglas claras, acuerdos formales y sin vulnerar la soberanía, apostando por una estrategia conjunta contra el crimen organizado.