Oaxaca marcó un precedente en la política estatal al realizar su primera revocación de mandato contra un gobernador en funciones.
El pasado domingo 25 de enero, la ciudadanía fue convocada a las urnas para decidir si el gobernador Salomón Jara Cruz debía continuar o no al frente del Ejecutivo estatal.
De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), la consulta alcanzó una participación cercana al 29 % del listado nominal, un dato relevante al tratarse de un ejercicio inédito en la entidad. Aunque la asistencia no fue masiva, sí reflejó interés ciudadano en evaluar directamente el desempeño gubernamental.
El resultado fue claro entre quienes votaron: la mayoría respaldó la continuidad del actual gobierno, consolidando políticamente a Salomón Jara rumbo a la segunda mitad de su administración.
Amplia ventaja para la continuidad del gobierno estatal
Con cerca del 90 % de las actas computadas, los números favorecieron de forma contundente al gobernador. Más del 59 % de los votos emitidos apoyaron que Salomón Jara continúe en el cargo, mientras que alrededor del 39 % se pronunció por la revocación por pérdida de confianza.
Según el reporte oficial, la diferencia fue de 21 puntos porcentuales, con aproximadamente 288 mil votos a favor de la permanencia, frente a 186 mil sufragios en contra. Este margen le dio solidez política al resultado, aun cuando el ejercicio no alcanzó el 40 % de participación requerido para ser legalmente vinculante.
Por esta razón, la revocación de mandato tiene un peso simbólico y político, más que jurídico. Aun así, coloca a Oaxaca como referente nacional, al ser la primera entidad en someter a este mecanismo a un gobernador en funciones.
Salomón Jara reconoce el resultado y promete escuchar a todos
Tras conocerse los resultados preliminares, el gobernador Salomón Jara Cruz aseguró que la jornada reflejó la confianza de una parte importante del pueblo oaxaqueño en su proyecto político. También destacó la labor de las autoridades electorales y la correcta instalación de casillas en el estado.
En su mensaje, Jara subrayó que escuchará tanto a quienes votaron por su continuidad como a quienes optaron por la revocación, comprometiéndose a fortalecer su gestión en los años restantes de su mandato, que concluye en 2028.
Autoridades electorales coincidieron en que el proceso se desarrolló con orden y logística adecuada, sentando bases para futuros ejercicios de democracia directa. Más allá de los números, la revocación de mandato abrió un nuevo capítulo en la vida política de Oaxaca, donde la ciudadanía tuvo voz directa para evaluar a su gobernador.
Este ejercicio deja una señal clara: la participación ciudadana llegó para quedarse, y su impacto seguirá marcando el rumbo político del estado.