Foto: Cortesía

Puebla

Bala perdida hiere a niño de 8 años en Periférico de Puebla y causa indignación

La noche del pasado lunes 12 de enero, una familia vivió una tragedia impensable en el Periférico Ecológico de Puebla.

El pequeño Jesús Elías Rodríguez Aramburu, de apenas 8 años, regresaba a casa junto a su madre y su hermano tras una práctica de futbol, cuando una bala perdida atravesó la camioneta en la que viajaban.

De acuerdo con el testimonio difundido por su tío, el proyectil impactó la ventanilla trasera del vehículo y se incrustó directamente en el rostro del menor, causándole heridas de extrema gravedad. La bala entró por uno de sus cachetes y quedó alojada en la mandíbula, una situación que lo dejó en estado crítico y luchando por su vida.

El caso se viralizó días después en redes sociales, generando una ola de indignación entre usuarios, quienes cuestionan la inseguridad que se vive incluso en vialidades de alto flujo como el Periférico.

Atención médica de emergencia y estado de salud del menor

Gracias a la reacción inmediata de su madre y al apoyo de un peatón, Elías fue trasladado de urgencia a un hospital cercano. Ahí recibió atención médica especializada que fue clave para salvarle la vida. Durante varias horas, el menor permaneció en estado crítico, lo que mantuvo en vilo a su familia.

Actualmente, Elías se encuentra estable, aunque sigue hospitalizado y bajo cuidados intensivos. Su recuperación será larga y requerirá seguimiento médico constante, además de intervenciones adicionales, lo que ha significado un fuerte golpe económico para la familia.

Exigen justicia y apoyo tras el caso que conmocionó a Puebla

El tío del menor explicó que decidió hacer público el caso con dos objetivos claros: visibilizar la violencia que se vive en Puebla y evitar que más familias pasen por una situación similar. Además, exigió a las autoridades poblanas que se realicen las investigaciones correspondientes para dar con los responsables del disparo.

Por otro lado, la familia también solicitó apoyo económico para cubrir los gastos hospitalarios, ya que el tratamiento del menor representa costos elevados. La difusión del caso ha provocado solidaridad, pero también un fuerte reclamo social por mayor seguridad en la zona.

Este lamentable hecho vuelve a poner sobre la mesa la urgente necesidad de reforzar la seguridad en vialidades clave de Puebla, donde cualquier persona, incluso un niño, puede convertirse en víctima de la violencia.