Foto: Cortesía

Puebla

Dan 32 años de prisión por secuestro en Puebla tras 15 años

Después de más de una década de proceso legal, la Fiscalía General del Estado de Puebla logró una sentencia condenatoria de 32 años de prisión contra Daniel N., de 41 años, por su participación en un secuestro ocurrido en 2010 en la ciudad de Puebla.

El caso involucró a un hombre y una mujer que fueron privados de la libertad cuando salían del restaurante “El Rincón Porteño”. De acuerdo con las investigaciones, fueron interceptados por sujetos armados que los amagaron, los despojaron de sus pertenencias y vehículos, y posteriormente los introdujeron en la cajuela de una unidad.

La resolución judicial representa un paso importante en la búsqueda de justicia para las víctimas, quienes vivieron momentos de alta tensión y riesgo.

Así ocurrió el secuestro y el traslado a Veracruz

Según se acreditó en el proceso, las víctimas fueron trasladadas al hotel “Real de Colombo”, ubicado en Río Blanco, Veracruz, donde permanecieron privadas de la libertad.

Durante el cautiverio, los agresores exigieron:

  • La entrega de facturas endosadas de los vehículos
  • La firma de cheques al portador
  • La entrega de documentos de valor

El rescate fue posible gracias a la intervención de elementos del Ejército Mexicano, quienes lograron liberar a las víctimas y detener a varias personas involucradas en el delito.

La investigación permitió reunir pruebas suficientes para acreditar la responsabilidad de Daniel N. en estos hechos.

Además de prisión, deberá pagar multa y reparación del daño

Aunque inicialmente se informó una sentencia mayor, la resolución confirmada establece 32 años de prisión, además de sanciones económicas que incluyen multa y el pago por concepto de reparación del daño material y moral.

El fallo fue emitido por el Juez de lo Penal correspondiente, tras valorar las pruebas presentadas por el Ministerio Público.

Este caso, ocurrido hace 15 años, demuestra que los procesos judiciales pueden tardar, pero no quedan en el olvido. La sentencia busca no solo castigar al responsable, sino también enviar un mensaje claro sobre la gravedad del delito de secuestro.

La autoridad reiteró su compromiso de continuar investigando y sancionando este tipo de conductas que afectan la seguridad y la tranquilidad de las familias poblanas.