Puebla, Pue.- La capital poblana y su zona metropolitana enfrentan un escenario de alta tensión en materia de movilidad ante el anuncio de un paro total del transporte público y de taxis programado para el martes 3 de febrero de 2026, convocado por la Unión de Transportistas del Estado de Puebla (UTEP). La suspensión de actividades surge como respuesta directa a los operativos que la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) pondrá en marcha a partir de febrero, enfocados en sancionar a las unidades que no cumplieron con la revista vehicular obligatoria ni con el proceso de reemplacamiento.
De acuerdo con la información difundida por transportistas en redes sociales, grupos de mensajería y medios locales, la protesta contempla que las unidades simplemente no salgan a circular desde las primeras horas del día, lo que implicaría una interrupción total del servicio sin necesidad de bloqueos formales. Aunque no se ha definido una hora oficial, el impacto se prevé desde el inicio del servicio matutino, alrededor de las 6:00 horas.
La medida podría dejar fuera de operación a cerca de 20 mil unidades en todo el estado, afectando de manera directa a miles de usuarios que diariamente dependen del transporte colectivo para trasladarse a centros de trabajo, escuelas y hospitales. Municipios como Puebla capital, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Cuautlancingo, Amozoc y Coronango figuran entre los más vulnerables ante la posible paralización.
El origen del conflicto radica en la conclusión, sin prórroga, de la revista vehicular el pasado 30 de enero. A partir de febrero, la SMT iniciará supervisiones que contemplan multas de hasta 25 mil pesos por unidad y el retiro de circulación de vehículos que no cumplieron con los requisitos, una medida que los transportistas consideran desproporcionada y financieramente inviable.
Hasta el momento, las autoridades estatales no han confirmado mesas de diálogo ni estrategias de contingencia para garantizar la movilidad en caso de que el paro se concrete. Tampoco se han anunciado rutas alternas, refuerzos de transporte público o esquemas de apoyo para los usuarios.
La eventual suspensión del servicio pone sobre la mesa un problema estructural: la fragilidad del sistema de transporte frente a decisiones administrativas que, aunque legales, carecen de una ruta clara de transición. Mientras los concesionarios reclaman condiciones justas y viables, la ciudadanía queda atrapada entre la necesidad de orden y la urgencia de moverse en una ciudad que no puede darse el lujo de detenerse.
Más noticias
-
- Charreada nocturna universitaria 2026 promete tradición, música y fiesta
- Inversiones por 683 millones y turismo al alza marcan proyecciones para Puebla en 2026
- Ayuntamiento de Puebla reporta sin recomendaciones de la CDH en lo que va de la actual administración
- Ayuntamiento de Puebla perfila rescate de los Campos del Seminario como proyecto estratégico para el sur de la ciudad
- Trasladan al Asesino de Cecilia a Prisión Máxima ¡Fuera Privilegios!
- Protesta de transportistas tensiona relación con la SMT por revista vehicular
- Plantean castigar despojo inmobiliario en Puebla con hasta 15 años de cárcel