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Tlaxcala

Apizaco, entre la incertidumbre y la respuesta institucional tras inundaciones

Tlaxcala, Tlax.,- El municipio de Apizaco enfrenta las consecuencias de una intensa tormenta que, además de dejar daños materiales considerables, ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de su infraestructura urbana.

Tras el desbordamiento del río Atenco, el alcalde Javier Rivera Bonilla ha encabezado recorridos de diagnóstico en diversos puntos críticos, como la zona de Casa Bryc y la colonia Loma Verde, donde la fuerza del cauce provocó el colapso de una barda perimetral de 30 metros en el C2 Comando.

Aunque la administración municipal ha presumido un despliegue operativo de limpieza y desazolve, la magnitud del siniestro ha generado cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales que, si bien son calificados por el ayuntamiento como "lluvias atípicas", han dejado bajo el agua a múltiples familias.

Ante este panorama, el edil anunció un apoyo económico de 4 mil 500 pesos para los damnificados, una medida que busca mitigar las pérdidas materiales, pero que también refleja la severidad de los daños sufridos por la ciudadanía en esta emergencia.

La situación se ha complicado en vialidades estratégicas como la carretera Apizaco-Tlaxco, a la altura de Santa Rosa, donde el desbordamiento del río arrastró lodo, maleza y desechos, afectando la operatividad de negocios y el tránsito vehicular.

A pesar de que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio (CAPAMA) ha iniciado labores de remoción de escombros, el incidente subraya la urgencia de atender el mantenimiento preventivo en zonas de riesgo, un tema que suele quedar relegado hasta que la contingencia rebasa a las autoridades.

En medio de esta crisis, la administración local se ha coordinado con la COEPRIST para implementar cercos sanitarios destinados a prevenir focos de infección derivados de las inundaciones.

No obstante, el discurso oficial centrado en la unidad y el trabajo en equipo contrasta con la realidad de los vecinos que, en las últimas horas, han visto afectada su seguridad y patrimonio.

Mientras el alcalde Rivera Bonilla promete no descansar hasta restaurar la "normalidad", los habitantes de Apizaco permanecen a la espera de ver qué tan eficaces serán las acciones de reconstrucción y si las medidas preventivas serán finalmente una prioridad en la agenda de esta administración para evitar que la próxima lluvia se convierta en una tragedia evitable.

 

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