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James Webb descubre puntos rojos: ¿se rompio la historia del universo?

Lo que comenzó como una anomalía en las imágenes del telescopio espacial James Webb (JWST) se ha convertido en uno de los mayores debates de la astronomía moderna. En los confines del tiempo y el espacio, han aparecido diminutos puntos de un rojo intenso que desafían nuestra comprensión sobre cómo se formaron las primeras estructuras del cosmos. Estos objetos, lejos de ser simples estrellas, sugieren que el universo adolescente era mucho más caótico y activo de lo que imaginábamos.

Pequeños, compactos y extremadamente antiguos.

Detectados por primera vez a finales de 2022 y analizados a profundidad durante 2024, estos "pequeños puntos rojos" habitan en una época remota: apenas 600 millones de años después del Big Bang. A diferencia de las galaxias masivas como la nuestra, estos objetos son increíblemente compactos. Su color rojo no es casualidad; es el resultado de la expansión del universo, que estira la luz a lo largo de miles de millones de años hasta alcanzar el espectro infrarrojo que solo el James Webb puede captar con tal precisión.

El despertar de los agujeros negros supermasivos.

La gran pregunta para los astrofísicos era determinar qué generaba tanto brillo en objetos tan pequeños. Recientes análisis espectroscópicos liderados por el equipo de Dale Kocevski han arrojado luz sobre el misterio. El 70% de estos puntos muestran gas moviéndose a velocidades de 1,000 kilómetros por segundo, una señal inequívoca de un disco de acreción.

El hallazgo de estos "pequeños puntos rojos" revela que el universo primitivo albergó un boom masivo de agujeros negros en crecimiento, resolviendo el enigma de las galaxias que parecían "romper" los modelos cosmológicos actuales.

En lugar de ser galaxias con una cantidad imposible de estrellas, el brillo proviene principalmente de la materia que es devorada por agujeros negros supermasivos. Esto explica por qué estos objetos parecen "desaparecer" en épocas posteriores: se trata de una fase de crecimiento violenta y breve que no se repite en el universo cercano.

¿Por qué no "rompen" la cosmología?

Cuando estos puntos fueron detectados, se temió que las leyes de la física estuvieran mal. Si todo ese brillo fuera estelar, las galaxias serían demasiado pesadas para haberse formado tan rápido tras el Big Bang. Sin embargo, al confirmar que la luz proviene mayoritariamente de los agujeros negros, la masa estelar necesaria es mucho menor.

Este descubrimiento permite que los modelos actuales de formación de galaxias sigan siendo válidos. Es una solución elegante: los agujeros negros crecieron mucho más rápido de lo esperado, pero sin violar las reglas básicas de la cosmología que hemos estudiado durante décadas.

Un caso que sigue bajo investigación.

Aunque los resultados fueron presentados con éxito en la reunión de la Sociedad Astronómica Estadounidense en enero de 2025, la investigación no se detiene. Los astrónomos ahora buscan entender por qué estos objetos no emiten rayos X, a pesar de su alta energía. La hipótesis actual es que se encuentran ocultos tras nubes de polvo y gas tan densas que incluso los rayos X quedan atrapados, dejando solo el rastro rojo que el Webb ha logrado identificar.

Estos hallazgos no solo reescriben los primeros capítulos de la historia del cosmos, sino que nos recuerdan que el universo aún tiene secretos ocultos detrás de cada diminuto píxel de luz roja.