El Departamento de Guerra de Estados Unidos lanzó un mensaje claro y sin rodeos: si los países latinoamericanos, incluido México, no actúan de forma contundente contra las organizaciones narcoterroristas, ellos lo harán.
Así lo establece la Estrategia de Defensa Nacional 2026, publicada recientemente y que marca las prioridades de seguridad del gobierno estadounidense.
De acuerdo con el documento, Washington considera que la inacción o debilidad de algunos gobiernos ha permitido el fortalecimiento de grupos criminales, los cuales ya representan una amenaza directa no solo regional, sino también para la seguridad interna de Estados Unidos. Bajo este argumento, se justifica una postura más agresiva y preventiva en el hemisferio occidental.
Seguridad nacional, frontera y poder militar
En la introducción del documento, dentro del apartado “Defensa de la Patria de los EE. UU.”, se detallan las acciones prioritarias del Departamento de Guerra, entre las que destacan:
- Refuerzo de la frontera y accesos marítimos de América
- Defensa del espacio aéreo estadounidense, incluyendo el proyecto del Domo Dorado para América
- Disuasión nuclear robusta y moderna
- Fortalecimiento de las defensas cibernéticas
- Persecución y neutralización de amenazas terroristas
Además, se subraya que Estados Unidos garantizará el acceso militar y comercial a puntos estratégicos como el Canal de Panamá, el Golfo de América y Groenlandia, considerados clave para sus intereses geopolíticos.
El “Corolario Trump” y el papel de México
Uno de los puntos más polémicos del documento es la mención del llamado “Corolario Trump” de la Doctrina Monroe, donde se advierte que EEUU está listo para tomar “medidas enfocadas y decisivas” contra quienes no cumplan con su parte en la defensa de intereses compartidos.
“Donde no lo hagan, estaremos listos para imponerlo con velocidad, poder y precisión”, señala el texto, citando la Operación ABSOLUTE RESOLVE como ejemplo.
En este contexto, México y Canadá son señalados como actores clave en la defensa del hemisferio occidental. El documento reconoce su papel estratégico, pero también critica que, durante décadas, muchos aliados redujeron su gasto en defensa, confiando en que Estados Unidos asumiría esa responsabilidad.
La advertencia es clara: EEUU espera mayor compromiso de sus socios, especialmente en el combate al narcotráfico y al narcoterrorismo, o de lo contrario, actuará por cuenta propia. Un mensaje que sin duda tendrá impacto en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.