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México es el país que más trabaja y en 2026 busca un nuevo equilibrio laboral

México se mantiene como el país que más trabaja dentro de la OCDE, con más de 2,226 horas laborales al año por persona, una cifra que supera por casi 500 horas el promedio de las economías avanzadas.

A esto se suma que, según datos del INEGI, la jornada semanal promedio es de 42.2 horas, lo que confirma una cultura laboral marcada por jornadas largas y alta exigencia.

Sin embargo, este esfuerzo constante no se ha traducido en mayores niveles de productividad. En muchos casos, el exceso de horas está ligado a esquemas poco eficientes, semanas de seis días y horas extra mal reguladas. A este escenario se añade un factor clave: la digitalización acelerada del trabajo, que ha extendido la jornada más allá del horario formal.

La hiperconectividad, las reuniones virtuales constantes y la disponibilidad permanente han generado un entorno donde el desgaste se vuelve cotidiano. Hoy, trabajar más no significa necesariamente trabajar mejor, y eso ya encendió las alertas tanto en empresas como entre los colaboradores.

Fatiga digital, estrés y un talento que pide cambios reales

El impacto de este modelo laboral ya es visible. Datos de la UNAM revelan que el 75% de los trabajadores en México reporta fatiga asociada al estrés laboral, mientras que más del 40% de quienes realizan trabajo de escritorio se sienten exhaustos. Lejos de reflejar falta de compromiso, estas cifras muestran un cansancio acumulado.

El talento mexicano está replanteando cómo quiere trabajar. De acuerdo con el estudio Retos y perspectivas del trabajo 2024, más del 54% de los trabajadores siente frustración laboral, y el 24% señala la falta de flexibilidad como su principal inconformidad.

Este contexto marca un punto de inflexión. En 2026, la conversación ya no gira solo en torno a horarios, sino a eficiencia, enfoque y bienestar. La exigencia ahora es clara: espacios y esquemas que reduzcan la fatiga digital, permitan una desconexión más saludable y favorezcan un rendimiento sostenible.

2026: equilibrio laboral y espacios inteligentes como ventaja competitiva

Según estudios recientes, los modelos híbridos ya son una realidad consolidada. Del total de personas bajo este esquema, el 57% acude tres o más días a la oficina, lo que obliga a rediseñar los espacios físicos para que realmente aporten valor.

Hoy los colaboradores buscan:

  • Áreas que favorezcan la concentración profunda
  • Espacios de descanso estratégico
  • Zonas para colaboración de alto impacto
  • Menor saturación digital

Como señala Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica, México tiene la oportunidad de convertir su enorme energía laboral en productividad inteligente. En 2026, las empresas que entiendan que el equilibrio laboral es un factor de competitividad tendrán ventaja, especialmente en la atracción y retención de talento.

El futuro del trabajo en México no pasa por sumar horas, sino por diseñar entornos que hagan sostenible el esfuerzo. Los espacios flexibles dejan de ser tendencia para convertirse en infraestructura estratégica del país.

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