Dieta mediterránea: la clave para prevenir enfermedades cardiovasculares
03
Jue, Abr

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Dieta mediterránea: la clave para prevenir enfermedades cardiovasculares

El estilo de vida y la dieta saludable son fundamentales para prevenir enfermedades cardiovasculares y reducir sus factores de riesgo. La intervención no solo debe centrarse en los avances científicos y tecnológicos, sino en hábitos de vida tanto a nivel individual como comunitario. Así lo indica un reciente informe de la Sociedad Española de Ateriosclerosis (SEA).

La dieta mediterránea: el patrón ideal para la salud cardiovascular

En los últimos años, más de 8,200 estudios han respaldado los beneficios de la dieta mediterránea, demostrando que es mucho más que una simple dieta baja en grasas. España, con su cultura y tradición de esta dieta, tiene un privilegio que debe aprovechar para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Carlos Guijarro, presidente de la SEA, subraya que la dieta mediterránea, rica en grasas saludables, es el patrón idóneo para mantener el corazón sano.

Alimentos clave para una dieta saludable

La dieta mediterránea incluye una variedad de alimentos frescos y naturales que aportan beneficios significativos para la salud cardiovascular:

  • Aceite de oliva virgen extra: La mejor grasa para la salud cardiovascular.
  • Frutas y verduras: Se deben consumir cinco raciones al día, preferentemente de temporada y cercanas, para reducir la huella de carbono.
  • Pescado y mariscos: Hasta tres veces por semana, incluyendo pescado azul, rico en ácidos grasos.
  • Frutos secos: Al menos tres veces por semana, por su aporte de grasas saludables y proteínas.
  • Legumbres: Alubias, garbanzos y lentejas, ideales para una dieta equilibrada, se deben consumir entre dos y tres veces por semana.

Recomendaciones adicionales para un corazón saludable

  1. Cereales integrales: Optar por pan y arroz integral en lugar de los refinados.
  2. Lácteos: Dos raciones diarias de lácteos desnatados o enteros.
  3. Evitar azúcares añadidos: No solo los azúcares, también es recomendable reducir el consumo de bebidas azucaradas y sustitutos con edulcorantes.
  4. Consumo moderado de alcohol: El vino y la cerveza son los menos perjudiciales, siempre en moderación.

Impacto en la huella de carbono

El investigador Emilio Ros destaca que seguir una dieta vegetariana o de base vegetariana, como la mediterránea, puede reducir la huella de carbono en un 10%, además de permitir una alimentación más sostenible.

Inteligencia Artificial y nutrición

Ros también menciona el potencial de la Inteligencia Artificial en el campo de la nutrición, señalando que las aplicaciones de reconocimiento visual pueden ayudar a identificar nutrientes y alimentos de manera precisa y rápida.

Seguir una dieta equilibrada basada en estos principios no solo es beneficioso para la salud cardiovascular, sino que también promueve un estilo de vida sostenible y saludable.

 

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